La Coctelera

Categoría: PONENCIAS

PONENCIA SOBRE ACCIÓN MUNICIPAL APROBADA EN NUESTRO CONGRESO NACIONAL DE MILITANTES DE 28 DE OCTUBRE DE 2.006.

Esta Ponencia no pretende ser un ensayo doctrinal acerca del Municipio que los falangistas queremos para España. No pretende exponer -de forma profunda ni extensa- el modelo municipal que La Falange propugna dentro de su Programa. Para eso, ya existen mejores -y más cualificados- tratadistas. Desarrollos doctrinales de los conceptos teóricos de una cuestión de tan marcado cariz falangista. Lo que esta Ponencia pretende ser es una pequeña guía práctica que marque las directrices a seguir por La Falange en materia municipal, teniendo en cuanta, sobre todo, las actuales tendencias sociales y políticas desarrolladas en los Municipios españoles. Es decir, analizar y aprobar las posibilidades de actuación municipal falangista dentro del contexto político y social contemporáneo. La Falange cree que su momento político pasará por un asalto institucional -en toda regla- a las Corporaciones Municipales. Este asalto institucional de contenido municipal debe ser el principio de fin del ostracismo falangista. La primera fase hacia la Conquista del Estado.
Asimismo, partimos de la base de que, a lo largo de las siguientes páginas, nos estamos refiriendo a Municipios no coincidentes en tamaño y población con lo que podemos llamar GRANDES CIUDADES, ya que, en estas últimas, no es fácil realizar la actuación municipal preconizada en estas líneas. Las Grandes Ciudades tienen una lógica propia, más identificada con los objetivos políticos de carácter general ya que, como resulta evidente, no resulta fácil el contacto de electores y elegidos, además de la gran magnitud de los problemas planteados. Las Grandes Ciudades tienen su propia lógica electoral, que no es la inmediatamente directa analizada en la presente Ponencia.
EL TRIPLE CARÁCTER DEL MUNICIPIO FALANGISTA.
En lo concerniente a la consideración política del Municipio, y en orden a una exacta determinación de la verdadera dimensión del hecho municipal, nosotros nos mostramos conformes con el tradicional TRIPLE SIGNIFICADO que el conjunto del pensamiento falangista viene atribuyendo al Municipio, y sin que sea objeto de la presente Ponencia la definición del Municipio desde un punto de vista programático o doctrinal:
MUNICIPIO COMO UNIDAD DE CONVIVENCIA: se trata de uno de los tres entes definidos por José Antonio como base del sistema político que estamos propugnando (Familia, Municipio y Sindicato). El Municipio es, por tanto, una unidad natural de convivencia. Esta concepción municipal tuvo su más alto grado de formulación en el Discurso de José Antonio en el Cine Madrid de 17 de Noviembre de 1.935.
MUNICIPIO COMO PLATAFORMA DE PARTICIPACIÓN POLÍTICA: constituye el primer escalón de la participación ciudadana en los asuntos públicos, al tratar de los asuntos que afectan directamente a los Vecinos. En este sentido, puede leerse la Conferencia de nuestro Fundador “Estado, Individuo, Libertad” de 28 de Marzo de 1.935 (“todos los españoles participarán en el Estado a través de su función familiar, municipal y sindical”).
MUNICIPIO COMO ELEMENTO DE TRANSFORMACIÓN REVOLUCIONARIA: el poder municipal, por su carácter de inmediatez con los asuntos públicos, sirve de base de transformación social y política de la sociedad española, conformándola a través de sus concretas actuaciones ante también concretos problemas. En este sentido, es también aconsejable la lectura de la Conferencia de José Antonio sobre “El Nuevo Orden” en fecha de 17 de Febrero de 1.935, en el que se esboza el papel de los municipios en la construcción del orden nuevo.
UN CUARTO CARÁCTER: LA ACCIÓN MUNICIPAL COMO INSTRUMENTO DE LUCHA REVOLUCIONARIA.
Además de los tres aspectos teóricos arriba mencionados, el poder municipal tiene, para los falangistas, una significación actual, prioritaria y eminentemente práctica. Porque si bien los tres puntos arriba mencionados vienen referidos al Municipio que queremos, la acción municipal falangista se refiere al Municipio que tenemos. Es decir, la acción municipal concebida como un eficaz instrumento de lucha política: como la primera fase de nuestra entrada en las instituciones del Estado y en el camino en la consecución de una presencia institucional falangista efectiva en el conjunto de la vida política española.
Entendemos la acción municipal como el conjunto de actuaciones sociales o políticas desarrolladas por los núcleos de la organización falangista dentro del ámbito de sus respectivos Municipios, teniendo como base de planteamiento y desarrollo objetivos de carácter local, no siempre coincidentes con los objetivos generales o estatales de La Falange ya que, la mayor parte de las veces, estas actuaciones vendrán referidas a objetivos concretos del ámbito municipal en que son adoptadas. En otras palabras, política próxima concerniente a asuntos propios de cada Municipio, si bien planteada y desarrollada desde una perspectiva falangista. Como analizaremos posteriormente, esta concepción supone -en ocasiones- alejarse de los grandes objetivos políticos, y centrar los esfuerzos de nuestros militantes en otros más pequeños, pero no por eso menos dignos de consideración práctica.
La acción municipal falangista, correctamente planteada y ejecutada, cumple así una DOBLE FUNCIÓN como elemento de lucha revolucionaria:
En primer lugar, es un ELEMENTO DE COHESIÓN ORGANIZATIVA del Partido ya que, poniendo en directa relación a los militantes de un mismo Municipio, los organiza para la lucha política falangista de una forma directa e inmediata. Nuestra militancia se forma en asuntos propios de su respectivo Municipio y, al mismo tiempo, adquiere la necesaria cohesión para la realización eficaz de objetivos más amplíos. Se trata de formar militantes en la lucha cotidiana de nuestros Pueblos y Ciudades, estructurando eficazmente a La Falange para el cumplimiento de objetivos políticos más amplíos. La acción municipal es, por tanto y en este sentido, un elemento vertebrador del Movimiento, al fijar objetivos próximos y ordenar los recursos disponibles en su consecución.
En segundo lugar, esta lucha directa y cotidiana en los asuntos propios de nuestros respectivos Municipios, deberá provocar -a medio plazo- una PRESENCIA INSTITUCIONAL FALANGISTA dentro de las Corporaciones Municipales. El objetivo de nuestra acción municipal es la entrada de La Falange en los Ayuntamientos adquiriendo, de ese modo, una presencia institucional de la que carece al día de hoy. En este sentido, la acción municipal falangista se convirtiría, de hecho, en un elemento de transformación revolucionaria, ya que nos permitiría trabajar por nuestro modelo social desde dentro de las instituciones; ofreciendo soluciones nacionalsindicalistas a un conjunto más o menos amplío de la ciudadanía.
Estas dos características convierten a la acción municipal en la salida política más viable por la que FE/LA FALANGE puede optar en este preciso momento de la realidad española. La suma de estos dos factores puede suponer, a medio plazo, la existencia de Concejales falangistas trabajando por los problemas concretos del Municipio por el que fueron elegidos. Desarrollando una acción política práctica desde nuestros postulados ideológicos. Por tanto, los militantes deben entender que estos dos factores –búsqueda de representación institucional y mecanismo de cohesión interna- constituirían la base de una progresiva implantación social falangista, y ello a través de nuestra entrada en los Ayuntamientos españoles.
LOS AYUNTAMIENTOS ESPAÑOLES: TENDENCIAS FAVORABLES AL FORTALECIMIENTO DE SU PODER POLÍTICO. LA CARTA DE VITORIA.
Los Municipios españoles se han visto afectados, en el transcurso de los últimos años, por nuevas corrientes ideológicas que, sin esfuerzo doctrinal alguno de interpretación, resultan sumamente favorables para nuestras ideas municipales nacionalsindicalistas. Estas nuevas tendencias pueden resumirse en dos notas fundamentales: de un lado, existe una corriente ideológica favorable al otorgamiento de mayor poder político y financiero a los Municipios, la cual se ha visto reflejada en Documentos de carácter institucional (la Carta de Vitoria); de otro lado, existe cada vez un mayor auge de la participación vecinal en los asuntos municipales (platafaformas, foros, asociaciones vecinales...), lo que ha motivado una auténtica corriente ciudadana participativa en los Municipios españoles.
Ambos factores han propiciado una reestructuración de nuestros esquemas municipalistas, así como el retorno de las tesis falangistas a los avatares de las distintas luchas vecinales o ciudadanas. Sobre estos dos pivotes, gira nuestra praxis política en los Municipios.
Existe -en el momento actual- una tendencia favorable al fortalecimiento del poder político de los Municipios españoles. Esta tendencia es plenamente coincidente con nuestra concepción municipal, que preconiza igualmente unos Ayuntamientos de estructura legal y política más sólida que la que tienen actualmente. Esta tendencia al fortalecimiento se ha visto enunciada y reflejada en el Documento denominado “LA CARTA DE VITORIA”, suscrita por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) en fecha de 25 de Noviembre de 2.004. En este Documento se establece, básicamente, una declaración de intenciones acerca de lo que deben ser los Ayuntamientos españoles en el Siglo XXI, caracterizada por una reivindicación de mayores competencias, así como de una mayor capacidad de gestión administrativa de los asuntos propios. Paralelamente a estos planteamientos institucionales, la Carta apuesta por un modelo de democracia directa y participativa, mediante un aumento de la intervención ciudadana en la decisión de los asuntos públicos de naturaleza municipal. Así, y en su Preámbulo, esta Carta manifiesta que “es en nuestros pueblos y ciudades donde las decisiones políticas se viven con cercanía, como la forma más directa y próxima del derecho de los ciudadanos a participar en la gestión de los asuntos públicos”.
El contenido de la Carta de Vitoria resulta coincidente con nuestra óptica municipalista en dos aspectos fundamentales: desde un punto de vista institucional, propugna unos Ayuntamientos más fuertes económica y políticamente; desde un punto de vista ciudadano, propugna el desarrollo de los mecanismos de participación y gestión vecinal en los asuntos municipales.
Con independencia de que la Carta de Vitoria promueva una reforma de la institución municipal mucho más limitada que la que nosotros propugnamos, es evidente que este Documento contiene un conjunto de aspiraciones, peticiones y principios con los que los falangistas, en mayor o menor medida, nos sentimos identificados. Debemos dar la bienvenida a todas aquellas aspiraciones políticas que buscan -al igual que el falangismo- un mayor papel del Municipio dentro de la estructura del Estado, y siempre con independencia de las matizaciones que procedan desde nuestra óptica ideológica. Existen en la Carta muchas posibles objeciones ideológicas por nuestra parte. Sin embargo, y desde un punto de vista eminentemente práctico, la adhesión a estas corrientes actuales de fortalecimiento municipalista nos concede, entre otras cosas, un marco normativo perfectamente utilizable como punto de partida y referente práctico en nuestros planteamientos de acción municipal.
Teniendo en cuenta estas consideraciones, FE/LA FALANGE se adhirió a la Carta de Vitoria en Septiembre de 2.005, a través de una importante declaración expresa y pública contenida en la llamada Declaración de San Lorenzo que, por su evidente importancia, analizaremos posteriormente con la debida calma.
Lo importante es saber que nosotros, como grupo político, hemos suscrito este Documento de carácter constitucionalista, y que ello nos abre importantísimas vías de actuación pública en nuestros respectivos Municipios. Se trata de un MOVIMIENTO DE APERTURA que nos permite luchar por la expansión del falangismo desde posturas ciudadanas más cómodas de defender que desde el anterior aislacionismo. Los falangistas aprovechamos, en este sentido, una cierta identidad de objetivos municipalistas, al objeto de situar al Partido dentro del grupo de fuerzas que, en mayor o menor medida, han aceptado el contenido de la Carta.
Colocarnos abiertamente entre las fuerzas que propugnan un mayor poder municipal, nos permite contar con una presencia normalizada en la vida política de nuestros Pueblos. Frente al resto de las fuerzas políticas, actuamos bajo las premisas de la Carta y en cumplimiento de sus objetivos. Por esta razón, cada núcleo falangista que pretenda inciar actuaciones de política municipal, deberá consultar por escrito a su respectivo Ayuntamiento -a través de modelo que le será suministrado a estos efectos por los oportunos responsables de acción municipal- si el mismo ha suscrito ya la Carta de Vitoria, y en qué sesión lo hizo, solicitando, al mismo tiempo, una Acta de la Sesión Plenaria en que esta adhesión se produjo, al objeto de contar con un Documento Municipal en el que conste la posición de cada Grupo Político al respecto.
En el caso de que, por las razones que fueran, el Ayuntamiento en cuestión no hubiere suscrito la Carta de Vitoria, FE/LA FALANGE iniciará una campaña frente al mismo al objeto de instar la suscripción de este Documento municipalista.
Se trata de una MEDIDA DE INICIO de nuestra actuación pública en ese Municipio concreto, y ello de forma sorprendente -y completamente inesperada- para nuestros adversarios políticos. Ellos no nos creen tan avanzados políticamente, ya que tienen la chistosa creencia de que no hemos evolucionado nada desde 1.933. De esta forma, FE/LA FALANGE anuncia que va a iniciar sus actuaciones políticas de carácter municipal y, al mismo tiempo, se proclama partidaria del fortalecimiento del poder político de los Municipios españoles, así como -y a grandes rasgos- de los objetivos y aspiraciones políticas fijadas en la Carta de Vitoria.
De esta forma, y desde el mismo inicio de nuestra actuación, ningún grupo político puede achacarnos -impunemente- la defensa de valores anticonstitucionales o antidemocráticos (argumento éste, por otra parte, tediosamente repetido por nuestros adversarios políticos): la defensa de los valores reconocidos en la Carta nos permite, sin demasiado esfuerzo doctrinal, colocar al Partido bajo la protección constitucional en su actuación política cotidiana.
La Secretaría Nacional de Acción Municipal proveerá a las Jefaturas Locales de modelos normalizados sobre esta Solicitud acerca de la Carta de Vitoria y explicará, a las Jefaturas que lo soliciten en un breve escrito a la terminación del presente Congreso, los puntos de conexión falangista con este Documento, así como las divergencias ideológicas que el mismo contiene.
POSICIONES MUNICIPALES DE FE/LA FALANGE. LA DECLARACIÓN DE SAN LORENZO. CLAVES PARA UNA ACCIÓN MUNICIPAL FALANGISTA.
En Septiembre de 2.005, se hizo público -en la Página Web y en los Foros falangistas- un Documento de especial valor para nuestra actuación política municipal. Surgida a la luz de la aprobación de La Carta de Vitoria, la Declaración de San Lorenzo establece los criterios de actuación municipal de FE/LA FALANGE proclamando, en sus puntos iniciales, la consideración de nuestra doctrina como algo vivo y en permanente evolución. Es decir, al entender el falangismo como una doctrina viva y dinámica se proclama, al mismo tiempo, su carácter adaptable a las distintas circunstancias políticas y sociales de cada momento.
La Declaración de San Lorenzo, además de marcar los puntos esenciales y prácticos de nuestras actuaciones de política municipal, sirve como factor de normalización de la actividad de nuestra formación en relación a otras fuerzas políticas y sociales coexistentes en el ámbito municipal: la proclamación de derechos y lbertades, la búsqueda de amplíos consensos, el desarrollo sostenible etc, alejan de nosotros la idea -al menos en teoría- del grupúsculo antidemocrático que carece de ideas o programas para la gestión de su Municipio.
El Documento en cuestión, viene a poner fin a la idea de una alternativa falangista intolerante y desfasada. Abre una nueva etapa en nuestra concepción municipal, pronunciándose abiertamente por la defensa de los mecanismos de democracia directa, así como por una mayor participación ciudadana en la gestión de los asuntos públicos. Tras una etapa de desfase entre las últimas tendencias ciudadanas y la práctica falangista, FE/LA FALANGE vuelve a considerar la lucha municipalista como uno de sus pilares fundamentales, adaptándose a estas nuevas corrientes sin esfuerzo.
Transcribimos aquí la Declaración de San Lorenzo de Septiembre de 2.005, al objeto de dejarla incorporada a esta Ponencia para su aprobación conjunta y expresa con el resto de determinaciones de este apartado:
FE/LA FALANGE está desarrollando los ejes y principios políticos rectores del Nacional Sindicalismo del Siglo XXI, partiendo del concepto de FALANGISMO EN MARCHA, o constante EVOLUCIÓN de nuestra doctrina desde su mismo nacimiento hasta nuestros días.
FE/LA FALANGE entiende el falangismo como una idea VIVA Y DINÁMICA, constantemente adaptada y desarrollada a las sucesivas circunstancias históricas, por obra de la acción revolucionaria de sus bases y cuadros dirigentes sobre los elementos políticos y sociales concurrentes.
FE/LA FALANGE, sentadas las premisas anteriores, pretende el FORTALECIMIENTO del papel político de los Ayuntamientos españoles, concebidos como el primer -y más sólido escalón- de la representación y participación de la ciudadanía en la vida pública.
FE/LA FALANGE es partidaria de un MUNICIPALISMO ESPAÑOL FUERTE PARA EL SIGLO XXI, asumiendo los principios contemplados en la denominada CARTA DE VITORIA, suscrita por la Federación Española de Municipios en el mes de Noviembre de 2.004. La opción falangista apoya la Carta de Vitoria, en tanto en cuanto que el cumplimiento de sus objetivos constituye una PRIMERA ETAPA hacia la definitiva implantación de un Poder Municipal fuerte, independiente y vertebrado, verdadera base de un funcionamiento democrático de la vida política española.
FE/LA FALANGE entiende la acción municipal como elemento de TRANSFORMACIÓN SOCIAL, a través de una participación ciudadana próxima, directa e inmediata. De esta forma, el Municipio es concebido como base del poder popular, ya que constituye el marco natural de la participación del ciudadano en los asuntos públicos. Correlativamente, las Corporaciones locales tienen la obligación de recoger estas aspiraciones populares, al objeto de convertirlas en verdaderos actos de gobierno.
FE/LA FALANGE propugna la REVITALIZACIÓN de las iniciativas ciudadanas independientes y del asociacionismo vecinal, en contraste con un retroceso gradual del papel de los partidos políticos en la vida política y pública.
FE/LA FALANGE entiende la natural expansión de los pueblos y ciudades sólo dentro del concepto de DESARROLLO SOSTENIBLE, oponiéndose frontalmente al crecimiento ciudadano desaforado, especulativo y destructor del equilibrio medioambiental.
FE/LA FALANGE propugna una política municipal de base amplia, fundamentada en el diálogo constructivo entre las distintas fuerzas políticas y sociales, en el necesario entendimiento entre las mismas, y en la participación ciudadana directa. Sólo a través de esta política de amplio consenso, podrá el Municipio afrontar los distintos retos sociales y políticos del Siglo XXI.
FE/LA FALANGE entiende la política municipal como mecanismo democrático de afirmación de nuestra IDENTIDAD nacional y cultural amenazada: como vanguardia ofensiva en la construcción de una nueva Sociedad y en la profundización de nuestras libertades.
Una lectura atenta de estos puntos, nos lleva a los ejes centrales de nuestra ideología municipal: mayor poder político y financiero para los Ayuntamientos, mecanismos de democracia directa y fomento de la participación vecinal en la gestión y decisión de los asuntos municipales, desarrollo sostenible, profundización real en los derechos y libertades formales, municipio como elemento de transformación y como método de afirmación de nuestra identidad nacional. Analizamos a continuación uno de los aspectos más prácticos de estos puntos: precisamente, el que gira en torno al asociacionismo vecinal como medio de participación.
EL ASOCIACIONISMO VECINAL: CAMPO DE ACTUACIÓN NATURAL DE FE/LA FALANGE EN LOS MUNICIPIOS.
Como hemos analizado anteriormente, nosotros nos hemos pronunciado por una revitalización de las iniciativas ciudadanas independientes y del asociacionismo vecinal, en contraste con el retroceso gradual del papel de los partidos políticos en la vida política y pública.
Ya nuestro Programa Electoral General de las Elecciones Municipales de 1.999 decía que “la legislación vigente establece unos cauces de partcipación en la vida municipal tremendamente restrictivos... nuestros representantes promoverán la elaboración y puesta en marcha de Reglamentos Municipales de Participación Ciudadana, en procesos de debate y aportación de ideas participativos y abiertos... la participación ciudadana no puede durar sólo los diez minutos que se tarda en votar... si en algún ámbito es especialmente viable ensayar fórmulas de este tipo es en los municipios”.
A medio plazo, los falangistas propugnamos la coexistencia de estas formas vecinales de participación con la de los partidos políticos en el ámbito municipal. En la práctica, además, suele ser corriente el casi absoluto silencio de los mismos durante la casi totalidad de la legislatura. Los partidos renacen a la vida ciudadana a medida que se van acercando los diferentes procesos electorales, guardando generalmente silencio sobre los problemas directos y cercanos del común de los vecinos. Este espacio es ocupado -y en la actualidad con gran fuerza y vigencia- por estos entes asociativos ciudadanos, nacidos al calor de un problema social concreto (problemas medioambientales, de seguridad ciudadana, de oposición a determinado proyecto urbanístico o industrial del partido en el poder municipal, inmigración descontrolada...). Fortaleciendo estas nuevas formas de participación, estamos minando la base de la representación partitocrática. El Estado de La Falange se desenvolverá a traves de estos mecanismos de participación y democracia directa, alejados de la actual exclusividad representativa partitocrática.
Por tanto, los falangistas nos pronunciamos por el fortalecimiento de estos resortes de la sociedad civil. Una sociedad civil que, en muchas ocasiones, ha dejado de confíar en las instituciones y en los grandes partidos mayoritarios para la defensa de sus intereses directos e inmediatos. Esta falta de confianza en los antiguos mecanismos de participación social ha traído consigo el nacimiento de nuevas Asociaciones, Plataformas o Foros. Estos colectivos, en principio alejados de los grandes partidos mayoritarios, están integrados por vecinos particulares, activistas sociales, que se agrupan para defender puntos o intereses muy concretos y determinados. Ciertas circunstancias políticas han acelerado su gran auge: por ejemplo, la demoledora política urbanística del Partido Popular, caracterizada por la construcción desaforada y sin control.
Es misión fundamental de FE/LA FALANGE integrarse en estos colectivos o agrupaciones allá donde existan, y ello por las siguientes razones.
COMO MEDIO DE LUCHA EFICAZ EN LA CONSECUCIÓN DE OBJETIVOS POLÍTICOS: integrándose en estas Plataformas Ciudadanas, los falangistas luchamos de manera eficaz por lo que creemos justo. Obtenemos información de última mano sobre el problema debatido. Participamos en actos conjuntos con otros Vecinos de nuestro pueblo y hacemos oposición social y ciudadana a la Corporación Municipal de turno. Hacemos política desde un aspecto práctico y, en muchas ocasiones, contando con resultados visibles en un corto plazo. Entramos con fuerza en la vida social del Municipio.
COMO POSITIVO INSTRUMENTO PARA SALIR DE NUESTRO AISLAMIENTO POLÍTICO: incorporándonos a estas luchas vecinales, los falangistas entramos en contacto con otros ciudadanos de distinta ideología a la nuestra. Nos acostumbramos al debate sobre extremos concretos con nuestros vecinos. Participamos en la gestión interna de estas agrupaciones y aprendemos su funcionamiento. En definitiva, salimos de nuestro tradicional aislamiento y nos incorporamos a una actuación política normalizada y actual. Luchamos codo con codo con personas que, aún no siendo falangistas, comparten objetivos concretos y puntuales con nosotros. Hacemos contactos.
COMO ÓPTIMO INSTRUMENTO DE PUBLICIDAD DE NUESTRAS IDEAS Y PUNTOS POLÍTICOS CONCRETOS: mediante la aparición de los falangistas dentro de estas colectividades, obtenemos eco y resonancia pública en el entorno de nuestro Municipio y frente a personas que, en otras circunstancias, o no sabrían nada acerca de nosotros o, en el mejor de los casos, tendrían ideas inexactas o deformadas. Los falangistas manifestamos, en estos foros ciudadanos, nuestro punto de vista acerca del problema social planteado. Damos a conocer nuestro ideario. En definitiva, nos publicitamos sin esfuerzo y nos hacemos oír dentro de causas socialmente aceptadas por un elevado porcentaje de vecinos. Aprenden a conocernos y nos vamos despojando de la mala prensa del Sistema.
El MECANISMO DE ACCESO que los falangistas tenemos para entrar en una Plataforma o Colectivo de esta clase resulta muy similar de un Pueblo a otro. Analizamos, en este apartado, la manera más fácil de hacerlo partiendo de la experiencia de nuestros Camaradas integrados ya en este tipo de colectivos sociales. Se requieren los siguientes pasos sencillos.
En principio, es necesario entablar una PRIMERA COMUNICACIÓN con la agrupación de que se trate. En este sentido, y por tratarse de la forma más fría o aséptica, recomendamos la utilización del correo electrónico. Un simple mail en el que, de forma clara y concisa, se ponga de manifiesto la voluntad de FE/LA FALANGE de colaborar con ese proyecto ciudadano, solicitando una entrevista personal más extensa para tratar del asunto con los responsables de este colectivo. A la comunicación de esta intención, deberá acompañarse una somera explicación de nuestros puntos ideológicos concretos aplicables al caso -a fin de explicar las razones de este acercamiento- y adjuntar a todo ello un ejemplar de la Declaración de San Lorenzo, para que los eventuales interlocutores comprendan que la alternativa falangista se está pronunciando por la participación, en este tipo de iniciativas, por imperativo de su propia línea política. Este concreto Documento causa sorpresa, ya que no sólo no se esperan recibir un Documento nuestro, sino el recibirlo de este carácter abierto y participativo.
Recibido el mail o la llamada telefónica, pasarán unos DÍAS SIN recibir contestación, ya que el efecto de esta comunicación les resulta desconcertante e inesperado. Los manifiestos ciudadanos que hacen públicos estas agrupaciones están repletos de referencias y llamamientos a la colaboración de los partidos políticos y de todos los ciudadanos del municipio en estas empresas sociales. Sin embargo, esos llamamientos están pensados para todo el mundo menos para nosotros, y siempre somos recibidos con sorpresa y recelo. De todas formas, la existencia de estos manifiestos -o declaración de intenciones de estos colectivos- constituye la baza más importante para nuestra integración en los mismos. Y ello porque sus responsables no pueden negar la entrada a ningún ciudadano -o a ningún conjunto de ellos- sólo por su pertenencia a un grupo político concreto aunque, en su fuero interno, deseen tenernos lo más lejos posible de allí. No pueden decirnos que no porque les atan sus propias declaraciones públicas llamando a participar a todas las fuerzas o grupos. Además, suelen agradecer la ayuda inesperada a su causa, venga de donde venga.
Llegado el día de la ENTREVISTA PERSONAL, acudirán dos Camaradas como máximo. Explicarán, a los responsables del colectivo, el papel que los falangistas quieren tener dentro del mismo. Es decir, lo mismo que el mail, pero de forma directa y personal. Ante esta iniciativa, caben dos posibilidades: ellos aceptan, sin más, la presencia de partidos políticos en el foro o plataforma; pero también, y en segundo lugar, ellos pueden alegar que la plataforma es apolítica y que no admiten la presencia de partidos políticos (al objeto de no ser identificados con ninguno en concreto). Esta afirmación suele no ser cierta, pero es muy utilizada para espantar opciones políticas que juzgan como políticamente incorrectas. En este caso, los Camaradas realizarán la oferta de colaborar con la agrupación a través deuna Asociación de nuestro entorno ya constituída o, sin mayores problemas, una creada al efecto en muy poco tiempo. Suele ser corriente que estas agrupaciones ciudadanas estén integradas por Asociaciones (con un mayor o menor grado de legalidad) o por personas particulares en su propio nombre, exigiendo a las nuevas incorporaciones que adopten estas formas.
A partir de este momento, los falangistas se encontrarán integrados en este colectivo, y comenzarán a realizar las actuaciones sociales que le sean propias. Poco a poco, el colectivo va acostumbrándose a nuestra presencia. Se comienza con un recelo inicial -que puede ser más o menos recalcitrante- que se va transformando en gradual normalidad a medida que los falangistas siguen colaborando en el proyecto de que se trate.
Partimos de la base -casi siempre indiscutible- de que los objetivos de estos colectivos o plataformas coinciden con los nuestros. En caso de que, en la concreta localidad, no existan agrupaciones ciudadanas de este carácter, los falangistas deberán luchar en solitario por la solución del problema de que se trate (urbanístico, medioambiental, seguridad ciudadana), abriendo brecha en la conciencia social del Municipio. Todo menos quedarse parado sin adoptar iniciativas frente a los Vecinos.
De todas formas, los Camaradas que intenten una maniobra de aproximación en este sentido o, por el contrario, aquellos que vayan a luchar en solitario, podrán ponerse en contacto con la Secretaría Nacional de Acción Municipal, donde podrán ser asesorados al respecto. Asimismo, esta Secretaría proveerá a las Jefaturas Locales de los modelos tipo de Solicitudes, escritos, peticiones, recursos y demás material necesario para cumplir con su función de manera correcta y eficaz.
FE/LA FALANGE Y SU POLÍTICA DE ALIANZAS ELECTORALES DE CARÁCTER MUNICIPAL. INDEPENDENCIA DE LAS JEFATURAS TERRITORIALES Y LOCALES EN ESTA MATERIA. FORMACIONES DE POSIBLE ACUERDO.
Nuestra Junta Política de 10 de Junio de 2.006, y ante la cercanía de las próximas Elecciones Municipales de Mayo de 2.007, aprobó con carácter urgente -y como guía de actuación política en cada Provincia- el PRINCIPIO DE AUTONOMÍA DE LOS JEFES LOCALES, PROVINCIALES O TERRITORIALES en materia de alianzas municipales, y todo ello de acuerdo al espíritu y la letra de la Declaración de San Lorenzo de Septiembre de 2.005: “FE/LA FALANGE propugna una política municipal de base amplia, fundamentada en el diálogo constructivo entre las distintas fuerzas políticas y sociales, en el necesario entendimiento entre las mismas, y en la participación ciudadana directa. Sólo a través de esta política de amplio consenso, podrá el Municipio afrontar los distintos retos sociales y políticos del Siglo XXI”.
Este Principio consiste en la casi absoluta libertad de los Jefes Locales para proponer y realizar los pactos municipales que tengan por conveniente cara a los próximos comicios, y ello con la única limitación de poner en conocimiento de una COMISIÓN ELECTORAL CENTRAL, creada al efecto en la referida Junta Política de 10 de Junio de 2.006, las conversaciones y ofertas barajadas para la formalización de dicho pacto, y siempre en momento anterior a suscribirse defintivamente. Salvo por razones de grave discrepancia doctrinal -de naturaleza social o política- entre la formación propuesta y FE/LA FALANGE, el pacto electoral debe ser siempre aprobado, siendo dicha Comisión tan sólo un organismo de verificación y control de los pactos obtenidos por los falangistas, además de un ente coordinador de los mismos. Esta Comisión Central Electoral se establece a los efectos de contar el Partido, en todo momento, con una información exacta y fiable acerca de los acuerdos electorales suscritos por nuestra formación.
La Comisión Electoral Central está compuesta por los siguientes Camaradas: Manuel Andrino, Carlos Batres, Santiago Casero, Francisco López, Ignacio Toledano, José Antonio Jurado y Angel Espinosa.
El PRINCIPIO DE AUTONOMÍA DE LOS JEFES LOCALES, PROVINCIALES Y/O TERRITORIALES encuentra su justificación en una realidad política comprobada -de forma constante- por nuestra diaria experiencia al frente de entes territoriales de variable tamaño en su composición militante: nadie mejor que el Responsable falangista en un determinado ámbito geográfico (Local, Provincial o Territorial) conoce a las distintas formaciones políticas de ese ámbito. Es el responsable territorial quien conocerá, de primerísima mano, las fuerzas políticas dentro de su espacio geográfico, así como las personas que las dirigen. Este responsable sabe si La Falange tiene posibilidades de pactar con éxito con tal o cual Partido, o si tal o cual persona engrosaría nuestras Candidaturas como independiente, después de pactar con ella determinados acuerdos políticos o personales. Sólo el Jefe Local tiene un conocimiento directo de quién es quién en su Municipio y él, mejor que nadie, sabe los pactos que puede llegar a alcanzar y cuáles no, cuáles son convenientes para nuestra alternativa y cuáles no.
En estas eventuales conversaciones con otras formaciones políticas, las Jefaturas Locales, Provinciales o Locales contarán con el apoyo y asesoramiento de la Secretaría de Acción Municipal, siempre que lo creyeren conveniente para el buen fin de las negociaciones. Desde esta Secretaría, se remitirán a las distintas Jefaturas modelos normalizados de acuerdo electoral tipo, modelos de comunicación a la Comisión de los pactos que puedan alcanzarse, información sobre la legislación vigente al respecto y cualesquiera otros extremos necesarios para el buen desarrollo de un eventual acuerdo electoral.
Establecido claramente este Principio, se hace necesario efectuar una indicación -aunque sea somera- de las FUERZAS POLÍTICAS con las que FE/LA FALANGE podría, en un momento dado, alcanzar pactos electorales con la vista puesta en las próximas Elecciones del 2.007. En esta materia, y como en tantas y tantas otras, se hace necesario citar al Camarada Gustavo Morales como correctísimo punto de partida de esta exposición: “toda política se construye a partir de compromisos orgánicos, con la articulación de intereses semejantes que se agrupan para enfrentarse a los mismos enemigos. Debemos tender a la creación de un frente amplío, no con fuerzas derechistas, más o menos camufladas bajo mantos nacionales, sino con grupos diversos, tales como asociaciones culturales, de vecinos, grupos municipales, editoriales etc...” (Gustavo Morales 1.996. De la Protesta a la Propuesta. Ediciones Barbarroja). Esta manifestación de intenciones formulada en el ya lejano 1.996 es perfectamente enmarcable dentro de la Declaración de San Lorenzo de 2.005. Es decir, formación de frentes amplíos de consenso en los que basar nuestra actuación municipal.
Los falangistas debemos buscar, en los distintos Municipios, INTERESES COMUNES con otras fuerzas en lucha en la consecución de los mismos. Y no siempre se trata de intereses comunes derivados de la política nacional, sino de la existencia de problemas comunes dentro de cada Municipio que permitan, sin demasiado esfuerzo, llegar a pactos puntuales sobre los mismos. Valga como ejemplo, si bien muy repetido en los últimos meses, la oposición a la política urbanísitica o mediambiental del Partido Popular. En un mismo Pueblo, puede haber varias fuerzas políticas y sociales opuestas a un nuevo Plan General de Ordenación Urbana. FE/LA FALANGE puede promover, a través de su política de búsqueda de consensos suficientes a nivel municipal, la creación de una lista conjunta entre todas las fuerzas políticas y/o personas individuales que se encuentren posicionados en contra de ese nuevo Plan General. Igual ocurre con muchos otros temas: seguridad ciudadana, inmigración, desarrollo industrial o urbano...
Ante la cuestión de si existe alguna preferencia -de un grupo político frente a otro- a la hora de alcanzar estos pactos o acuerdos electorales, nos pronunciamos decididamente por comenzar a hablar con eventuales representantes de las DISTINTAS FALANGES que pudieran existir dentro del Municipio respectivo. Y si bien los respectivos órganos de dirección que rigen nuestras formaciones hermanas han venido acordando -a lo largo de este último año y en sus distintos Congresos o Consejos- la concurrencia en solitario a los próximos Comicios Electorales, nosotros lo seguiremos intentando, y tenderemos a la presentación de una sola Candidatura falangista en aquellos lugares donde pudiera haber más de una, iniciando las conversaciones conducentes a tal fin, y siempre a nuestra instancia, con los responsables locales de FE-JONS, FA o MFE.
De otro lado, existen los partidos políticos o formaciones con los que la Junta Nacional hubiese alcanzado acuerdos electorales A NIVEL NACIONAL. Tal es el caso del Partido DEMOCRACIA NACIONAL, con el que recientemente se ha alcanzado un acuerdo de concurrencia conjunta a las citas electorales a partir del 2.007. En este caso, FE/LA FALANGE, y en aquellas localidades en las que exista algún nucleo de DEMOCRACIA NACIONAL, entablará con este Partido conversaciones previas inmediatas al objeto de comenzar a determinar, pasado este Congreso, las personas que compondrán esa eventual Lista y la proporción y el número en el orden de los Candidatos que la componen. Y ello sin abandonar, siempre que ello fuera posible, las conversaciones con otros grupos o personas.
Por último, existen numerosos grupos políticos, partidos, agrupaciones de electores, LISTAS INDEPENDIENTES y demás formaciones propias de las peculiaridades de cada Municipio con las que, muy a menudo, resulta fácil conversar y llegar a acuerdos sólidos y puntuales. Se trata de formaciones políticas pequeñas, a las que nos une -además de una misma visión sobre un problema determinado- una misma concepción acerca de la participación directa y próxima en la vida municipal. Tal sería el caso, por ejemplo, del FORO VERDE dentro de la Sierra Noroeste de Madrid, al que nos vinculan ya pactos electorales de carácter formal, además de una buenísima relación personal entre nuestros respectivos militantes.
Básicamente, FE/LA FALANGE puede concurrir a las Elecciones Municipales de DOS FORMAS, y ello en cada Pueblo o Ciudad de España. En primer lugar, puede acudir en exclusiva CON EL NOMBRE DE FE/LA FALANGE, siempre y cuando nuestra Jefatura Local en el Municipio de que se trate tenga la suficiente fuerza e implantación social en el mismo y no haya alcanzado acuerdos electorales con ninguna fuerza política (o aún habiéndolos alcanzado, tenga la alternativa falangista carácter prioritario o predominante). En segundo lugar, los Candidatos falangistas pueden formar parte de una Lista más amplía, concurriendo a las Elecciones bajo otra DENOMINACIÓN ELECTORAL DISTINTA DE LA NUESTRA. En este último caso, y siempre que las circunstancias políticas lo permitan en ese concreto lugar, se indicará en la Papeleta -después del nombre y de los apellidos de nuestros Candidatos- su pertenencia indubitada a La Falange.
En definitiva, será el Jefe Local, asesorado por la Secretaría de Acción Municipal, y con el conocimiento de la Comisión Electoral Central, quien decida en su localidad si La Falange concurre sola o acompañada y, en este último caso, la forma y condiciones de concurrencia.
Por último, se abre una FASE DE CONSULTAS para la elaboración de un PROGRAMA MUNICIPAL DE CARÁCTER GENERAL, que pudiera ser válido para enunciar nuestros principios políticos en todo el territorio nacional, remitiendo vuestras ideas y comentarios a la Secretaría Nacional de Acción Municipal. Del mismo modo, y con este resultado, se intentará realizar un modelo de Programa Electoral que sirva para cada localidad, al menos en su estructura o forma, dejando el contenido al trabajo y debate del propio núcleo falangista de que se trate.
En San Lorenzo de El Escorial, a nueve de Octubre de dos mil seis.

PONENCIA SOBRE DESARROLLO SOSTENIBLE APROBADA EN NUESTRO CONGRESO NACIONAL DE MILITANTES DE 28 DE OCTUBRE DE 2.006.

Los falangistas nos pronunciamos por el desarrollo sostenible, en el sentido de afirmar, de un lado, que el desarrollo económico es compatible con el respeto a las condiciones medioambientales y a la consideración como limitados de los recursos naturales; y, de otro, porque una correcta aplicación del concepto supone un fortalecimiento de los mecanismos de participación ciudadana directa. De esta forma, y desde una perspectiva estrictamente falangista, puede afirmarse que el desarrollo sostenible no sólo es deseable por sus consecuencias positivas en el ecosistema, sino por suponer una consecuencia política también positiva, cual es el establecimiento de formas de democracia participativa y directa.
Son muchas y varíadas las definiciones que se pueden dar de desarrollo sostenible. La más acertada y comprensible es la empleada por la Comisión Mundial del Medio Ambiente de la ONU en 1.987, la cual lo define como "un desarrollo que satisfaga las necesidades del presente sin poner en peligro la capacidad de las generaciones futuras para atender sus propias necesidades". En realidad, sería más correcto denominarlo desarrollo continuable, ya que parte de la base de que los recursos naturales son limitados, y que sólo una política racional en su explotación podrá garantizar la continuación de su correcta utilización. Este carácter limitado o finito de los recursos naturales constituye la justificación exacta del concepto: los recursos naturales no tienen una duración infinita; por esta razón, la explotación de los mismos basada en un estricto criterio económico puede tener, en un futuro más o menos inmediato, consecuencias irreversibles a raíz del agotamiento de estos recursos naturales. Por esta razón, otra definción del mismo, más acorde a nuestros postulados, puede ser el que lo define como aquel modelo de desarrollo “duradero en el tiempo, eficiente y racional en el uso de los recursos y equitativo en los beneficios”.
A raíz de esta naturaleza compleja del problema, el desarrollo sostenible puede ser analizado desde una doble perspectiva: a través de indicadores físicos, que miden el impacto del desarrollo en el medio ambiente, y a través de indicadores sociológicos o políticos, que nos indican la repercusión que en el problema tienen las distintas políticas adoptadas por los Estados en orden a la adecuada explotación de estos recursos, así como los estados de opinión existentes en la Sociedad acerca de la necesidad de esta explotación racional.
La complejidad de las cuestiones relativas al equilibrio medioambiental han provocado la afirmación de la inutilidad de las medidas estatales individuales, ya que se trata de un problema de dimensiones planetarias. Esta convicción ha producido una amplia variedad de acuerdos y conferencias supranacionales al respecto, cuyos resultados suelen ser coincidentes con los postulados políticos del nacionalsindicalismo. Recordemos que el falangismo es pionero, en España, de conceptos considerados sostenibles en la actualidad. En este sentido, bastan dos ejemplos: la enunciación de una necesaria repoblación forestal como uno de nuestros puntos programáticos iniciales, o el concepto joseantoniano de la Reforma Agraria, basado en una ordenación racional de los recursos y en una recalificación del territorio destinado a cada concreta finalidad (cultivo, espacio habitable, reforestación etc). Ello entronca al nacionalsindicalismo con las corrientes modernas al respecto, sin necesidad de realizar una forzada interpretación de nuestros puntos ideológicos.
Teniendo en cuenta todos estos factores, los falangistas nos mostramos partidarios de una abierta aplicación de las medidas de AGENDA 21, no sólo como medio de promoción de políticas de sostenibilidad, sino como medio de profundización en el concepto de democracia participativa: de gestión directa de los asuntos ciudadanos. En este sentido, los falangistas creemos que sólo la conjunción de ambos factores puede llevar a la sociedad actual a encarar correctamente este problema, ya que las distintas medidas favorables a un desarrollo continuable, deben ser adoptadas a través de fórmulas que garanticen un amplio conocimiento y debate de los problemas planteados, mediante la intervención del mayor número posible de agentes sociales.
En este sentido, y luchando por el establecimiento de criterios de sostenibilidad, los falangistas estamos luchando, al mismo tiempo, por un reforzamiento del poder municipal, así como por una formulación sólida de resortes de participación directa en cada uno de nuestros municipios.
MEDIDAS Y COMPROMISOS EN TORNO AL DESARROLLO SOSTENIBLE: LA AGENDA 21 LOCAL.
En el año 1.983, las Naciones Unidas crearon la “Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo” que publica, en el año 1.987, el Informe titulado “Nuestro futuro común”, también llamado Informe Brundtland. Partiendo de la asunción por la ONU del concepto de desarrollo sostenible, el Informe motivaba las causas de la insostenibilidad del desarrollo -así como de la crisis medioambiental- en la fractura existente entre la excesiva pobreza de los países del Sur y el desaforado consumismo de los países del Norte. Este Informe, ha marcado el inicio de una serie de Conferencias y Cumbres de carácter internacional que, con peor o mejor fortuna, han intentado arbitrar una serie de medidas tendentes a lograr una mejora en las condiciones de sostenibilidad del desarrollo: la Cumbre de Río (Cumbre de la Tierra) de 1992; la adopción de los principios de sostenibilidad incluidos en la Carta de las Ciudades y Pueblos Europeos hacia la Sostenibilidad de 27 de Mayo de 1994 -la llamada Carta de Aalborg- la adopción en 1.996 del Plan de Acción de Lisboa (“De la Carta a la Acción”), la “Convocatoria de Líderes Municipales en las puertas del siglo XXI” en Hannover en 2000, la “Convocatoria de Johannesburgo” en 2002, así como la Conferencia de “Aalborrg +10” en Junio de 2.004.
“AGENDA 21” es una expresión acuñada en la Cumbre de Río de 1992, para referirse al PLAN DE ACCIÓN que los Estados deberían llevar a cabo para transformar el modelo de desarrollo actual, basado en una explotación de los recursos naturales como si fuesen ilimitados y en un acceso desigual a sus beneficios, en un nuevo modelo de desarrollo que satisfaga las necesidades de las generaciones actuales sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras. A partir de la Cumbre de Río, y al reconocerse en la misma el evidente papel protagonista de las CIUDADES en este deseo cambio hacia una economía sostenible, se han desarrollado las llamadas “AGENDAS 21 LOCALES”, que pueden ser definidas como planes de actuación -a nivel local- tendentes al establecimiento de objetivos planetarios: es decir... ¿cómo puede colaborar tal o cual Ciudad concreta en el cumplimiento de objetivos de sostenibilidad? Esta pregunta es contestada a través de planes de actuación locales -elaborados de una forma democráticamente participativa- que responden a una vieja máxima ecologista que nosotros compartimos de forma plena: "piensa globalmente y actua localmente". Estos planes, inicialmente locales, pueden ir ascendiendo hacia arriba en forma piramidal, comprendiendo entidades territoriales cada vez más amplias: municipio, comarca, Estado etc.
Los falangistas creemos que los ciudadanos pueden actuar -de forma decisiva- en la consecución de objetivos de sostenibilidad trabajando a nivel local en el desarrollo de esta clase de medidas. El ciudadano ataca el problema en la medida de sus posibilidades. Es decir, afronta un problema planetario a través de medidas locales y próximas, en el convencimiento de que toda acción ciudadana responsable -adoptada a un nivel inmediato y con independencia de su tamaño o importancia relativa- tiene una repercusión positiva en el conjunto de objetivos propuestos por la Comunidad Internacional.
En este punto, es necesario detenerse en la resoluciones contenidas en la denominada CARTA DE AALBÖRG (Conferencia Europea sobre Ciudades Sostenibles de 27 de Mayo de 1.994), complementada con las posteriormente acordadas en Junio de 2.004, en la Conferencia denominada “AALBÖRG +10”, en orden a la puesta en marcha de estos mecanismos de participación directa en la elaboración de estrategias de sostenibilidad. Esta Carta era la respuesta europea al desafío que habían lanzado las Naciones Unidas en la Cumbre de Río, y suponía una proclama que, en el ámbito europeo, generaría un amplio movimiento local para impulsar las Agendas Locales 21.
En un punto posterior analizaremos las profundas coincidencias e identidades que los resultados de esta Carta Europea tienen respecto a nuestros postulados nacionalsindicalistas, si bien ahora nos centraremos en el desarrollo de la Agenda 21 Local.
La Carta parte de un reconocimiento del papel de la Ciudad como elemento de desarrollo en el mundo occidental: concentración demográfica, consumos de bienes, servicios, energía etc. Por este motivo, los municipios europeos pueden contribuir, de forma decisiva, al desarrollo de condiciones de sostenibilidad, a partir de un favorecimiento de los mecanismos de participación, concertación y movilización de esfuerzos y recursos. Los falangistas entendemos plenamente acertada esta consideración del problema, tanto desde una perspectiva económica o industrial, como desde un punto de vista político, plenamente coincidente con nuestros postulados ideológicos.
Desde La Falange se estima deseable, y necesario, el objetivo político consistente en el establecimiento de graduales condiciones de sostenibilidad. Y si ello es deseable y necesario... ¿qué mejor manera de realizarlo que a través de los mecanismos de participación ciudadana directa?
Los falangistas debemos poner en relación nuestro objetivo político de establecer medios de participación directa en el ámbito municipal con estas exigencias medioambientales. Reclamar un aumento de los mecanismos de participación directa en nuestros Municipios nos convierte, al mismo tiempo, en defensores de la idea de participación en la elaboración de políticas de sostenibilidad. Es decir, nos convierte en partidarios de una correcta aplicación de las Agendas 21 Locales. En este sentido, los falangistas nos mostramos partidarios al desarrollo íntegro de las mismas, y ello en base a una serie de MOTIVOS DE ACEPTACIÓN, que detallamos en los siguientes puntos:
Fomentan la ciudadanía activa y la participación de los ciudadanos en asuntos de especial trascendencia.
Continúan y refuerzan el camino emprendido anteriormente por iniciativas individuales o inconexas.
Ofrecen a los representantes públicos un abanico de estrategias de desarrollo local sostenible.
Conciencian a todas las personas sobre el carácter limitado de los recursos naturales.
Nos proporcionan la posibilidad de ser actores activos en el desarrollo de nuesto Municipio, interviniendo -de manera directa- en decisiones que le afectan.
señalan los problemas concretos y abren las vías para su adecuada solución.
Refuerzan el concepto y el ejercicio de la democracia participativa en nuestro municipio.
Contemplan los aspectos sociales, económicos y medioambientales de forma integrada, interelacionando al ciudadano con su municipio, con su Patria y con su Planeta, en sentido ascendente.
Desarrollan una perspectiva positiva sobre el futuro de nuestras poblaciones, tendiendo a superar las barreras impuestas por los problemas sociopolíticos actuales.
Superan las barreras ideológicas, clasistas, religiosas y culturales, en aras de un objetivo supremo y deseable.
Se basan en la capacidad y voluntad de todos los implicados para construir un futuro mejor.
Nos informan sobre el verdadero valor de nuestro entorno y sobre las maneras para mejorarlo.
Proponen cambios de mentalidad y de conductas, en el sentido de búsqueda del hombre nuevo que propone La Falange.
Potencian la creación de redes de cooperación entre los agentes locales (sociales y económicos).
Definen y fomentan iniciativas de desarrollo local ejemplares realizadas en España, al tomarlas como modelo de lo que debe hacerse.
Aumentan la exigencia de la población sobre sus instituciones, embarcándolas en la lucha por un mundo sostenible.
Favorecen la unión entre las tierras españolas para enfrentarse en común a retos y problemas comunes.
Racionalizan las acciones a llevar a cabo por las Administraciones Públicas en las distintas zonas favoreciendo la coordinación entre todas ellas.
Combaten las tendencias destructivas que se producen en la ofensiva globalizadora, a la que oponemos un conjunto de valores, costumbres y tradiciones propias de cada Municipio, Comarca, Región o Patria. Favorece la idea de la Europa de las Patrias frente al desarraigo capitalista y globalizador.
Contribuyen a reducir la exclusión social y a integrar a todos en el progreso del Municipio.
Favorecen la eliminación de las diferencias entre el Norte y el Sur, fomentando la solidaridad entre las poblaciones.
Siguiendo con este hilo argumental, y partiendo de la idea de que los falangistas solicitarán en sus Municipios respectivos una aplicación de la Agenda 21, debemos preguntarnos si La Falange tiene un modelo único de esta idea colectiva, si tenemos una idea unitaria de cómo debe ser una Agenda 21 en nuestros pueblos y ciudades. La respuesta no puede ser menos que negativa.
Y ello por la sencilla razón consistente en que las Agendas 21 Locales dependen de las características propias de cada ciudad o pueblo, debiendo responder a una serie de circunstancias concurrentes: población, composición social de la misma, desarrollo industrial o desarrollo urbanísitico, entre otros muchas. Las Agendas 21 en nuestros Municipios se han desarrollado con arreglo a estas diferentes condiciones, siendo muy a menudo DIFERENTES de un Municipio a otro.
Sin embargo, si bien no nos es posible, en la práctica, ofrecer un modelo único o unitario de Agenda 21 Local, sí nos es factible establecer una serie de CRITERIOS UNITARIOS relativos a su correcta constitución o funcionamiento en cada Municipio.
En este sentido, y respecto a la posición falangista en relación a la Agenda 21 Local, son posibles dos situaciones en cada Municipio: a) La Agenda 21 puede estar ya en marcha, funcionando en sus distintas tareas y estableciendo conclusiones; en este caso, los falangistas solicitarán -en todo caso- la ampliación de la base ciudadana dentro de la misma, y constatarán las particulares condiciones de su correcta constitución; o b) La Agenda 21 puede NO estar constituída en el Municipio; en ese caso, los falangistas adoptarán una postura pública favorable a su constitución y buen funcionamiento, encabezando las iniciativas ciudadanas -o adhiriéndose a las mismas- que tuvieran por objetivo el funcionamiento de la referida Agenda 21 Local, así como la adhesión municipal a los Compromisos de Aalbörg.
Al objeto de proceder a esta petición de forma adecuada, es necesario acudir al respectivo REGLAMENTO DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA que existe en muchos Municipios. En este Reglamento suelen establecerse las condiciones de participación ciudadana en los asuntos municipales, así como la forma que deben adoptar estas iniciativas comunales. Si no existe Reglamento, se solicitará de forma escrita, previa comunicación con nuestra Secretaría General de Medioambiente, que estabecerá un modelo normalizado para uso de las Jefaturas Locales.
En líneas generales, podemos decir que los falangistas solicitaremos -en el caso de que no exista- un CONSEJO MUNICIPAL DE MEDIO AMBIENTE Y SOSTENIBILIDAD. Esta clase de organismo pluridisciplinar ha demostrado su buen funcionamiento en varias ciudades españolas (vg, Barcelona). Este Consejo Municipal es un órgano de participación y consulta, y sería constituído con la única finalidad de promover la elaboración de la Agenda 21 en cada Municipio. Se trata de que las propuestas realizadas se formulen por un órgano independiente de la estructura municipal; es decir, independiente a la Administración.
Sin embargo, no basta con solicitar la creación de este Consejo, ya que tan importante como su propia existencia es la COMPOSICIÓN que se atribuya al mismo. Los falangistas solicitarán que el Consejo esté integrado por una representación equilibrada de la Administración, el mundo empresarial, Sindicatos, asociaciones cívicas, foros o plataformas ciudadanas (especialmente, los de carácter ecologista o de defensa del medioambiente), partidos políticos, mundo de la enseñanza local y expertos a nivel particular o individual.
Lo importante es conceder a este Consejo una amplísima base ciudadana ya que, en otro caso, pierde su utilidad y razón de ser. Los falangistas creen que el debate medioambiental debe ser extendido a toda la cudadanía, ya que afecta -asimismo- al íntegro conjunto de los ciudadanos de un mismo Municipio. Los falangistas participarán en la divulgación de los objetivos y propuestas de la Agenda, y colaborarán activamente en la formación de una conciencia social en torno al desarrollo sostenible.
Constituído este Consejo -o entidad participativa similar- los falangistas nos mostramos partidarios de estructurar sus trabajos internos en orden a la triple clasificación de cómo (tres fases en sus trabajos y debates: información deliberación y concreción); dónde (dos perspectivas de trabajo: territorial y temática); y quién (el Consejo, como ya se ha visto antes, estaría integrado, de un lado, por entidades administrativas o empresariales; y, de otro, por colectivos ciudadanos).
Los falangistas proponemos DIEZ OBJETIVOS necesarios para el establecimiento de criterios de sostenibilidad, los cuales deberían ser objeto de estudio, desarrollo, debate y concreta formalización en el seno de la Agenda 21 Local:

1Proteger los espacios libres y la biodiversidad y ampliar las zonas verdes urbanas.
2Defender la ciudad compacta y diversa, con un espacio público de calidad.
3Mejorar la movilidad y hacer de la calle un entorno acogedor.
4Conseguir niveles óptimos de calidad ambiental y convertirse en una ciudad saludable.
5Preservar los recursos naturales y promover el uso de los renovables.
6Reducir la producción de residuos y fomentar la cultura de la reutilización y el reciclaje.
7Incrementar la cohesión social, fortaleciendo los mecanismos de equidad y participación.
8Potenciar la actividad económica orientada hacia un desarrollo sostenible.
9Progresar en la cultura de la sostenibilidad mediante la educación y la comunicación ambiental.
10Reducir el impacto de la ciudad sobre el planeta y promover la cooperación internacional.
Por último, los falangistas se pronuncian por el establecimiento de PROGRAMAS EDUCATIVOS EN COLEGIOS E INSTITUTOS, dentro de una campaña global de educación medioambiental definida a nivel local, consistentes en la elaboración de una denominada “Agenda 21 Escolar”. A este fin, y en estrecha colaboración con las autoridades educativas, el Consejo o Entidad ocupada del desarrollo de la Agenda en el Municipio, elaborará programas de simulación -o de información complementaria- al objeto de ser desarrollados por los estudiantes. De esta forma, los estudiantes se familiarizan con los usos de la democracia participativa, y profundizan en los conceptos de la sostenibilidad mediante la elaboración de proyectos de gestión de recursos naturales, mejora del entorno medioambiental, participación en actividades de plantación o riego, energías alternativas o movilidad. En este sentido, los falangistas nos mostramos partidarios de un incremento de la educación medioambiental en Colegios e Institutos, mediante la cual se ponga al niño en relación con el entorno más próximo -municipio o comarca- enlazando estos conocimientos, en sentido ascendente, con un conocimiento global de la Patria común española, concebida como un todo a efectos históricos, sociológicos y medioambientales.
MEDIDAS Y COMPROMISOS EN TORNO AL DESARROLLO SOSTENIBLE: AALBÖRG (1.994) Y AALBÖRG +10 (2.004)
Los falangistas asumimos los objetivos asumidos en ambas Conferencias Europeas sobre Ciudades Sostenibles (celebradas con diez años de diferencia, en la misma Ciudad danesa, una respecto de la otra). Consideramos estos objetivos y compromisos como objetivos deseables, y los consideramos adecuados para encardinar las medidas de sostenibilidad que propondremos a un nivel municipal, autonómico o estatal, en nuestras diferentes iniciativas o propuestas electorales o programáticas. En este sentido, proclamamos que el modelo de municipios sostenibles contenidos en dichos compromisos se ajusta -de manera perfecta- a nuestra lucha revolucionaria por un mayor poder municipal, por un aumento del nivel de vida de nuestros ciudadanos más desfavorecidos, por un fortalecimiento de los resortes de la democracia directa y participativa y, en definitiva, por un decidida apuesta por los criterios de la sostenibilidad en nuestros pueblos y ciudades.
Analicemos estos OBJETIVOS ASUMIDOS, directamente tomados de los resultados de estas Conferencias Europeas y por el mismo orden en que son expuestos en las mismas, los cuales resultan plenamente COINCIDENTES con nuestras aspiraciones ideológicas. De esta forma, La Falange, como fuerza política nacional, se adhiere expresamente a los objetivos europeos de sostenibilidad.
En orden a la GOBERNABILIDAD, y en consonancia con nuestra férrea defensa del adecuado desarrollo de las Agendas 21 Locales, los falangistas nos pronunciamos por una mayor intervención popular en la toma de decisiones de gestión, proclamando este inalienable derecho ciudadano a la participación directa en los asuntos públicos. En propias palabras de la Carta, estas decisiones adoptadas mediante la aplicación de los esquemas de la democracia directa, deben ser “abiertas, responsables y transparentes”. Al establecerse, además, un deber de colaboración entre municipios e instituciones, se refuerza la idea de patriotismo solidario que nos es propia. De esta forma, los Principios de Aalbörg nos conducen a los dos ejes conductores y básicos del nacionalsindicalismo: patriotismo solidario y democracia participativa.
En orden a la GESTIÓN URBANA HACIA LA SOSTENIBILIDAD, los falangistas somos partidarios del reforzamiento de la Agenda Local 21, así como de eventuales proyectos de sostenibilidad llevados a cabo, de manera individual, por el concreto Municipio. Asimismo, propugnaremos un adecuado seguimiento del desarrollo y resultados de estas iniciativas, implementar “ciclos eficientes de gestión”, y la formulación de programas siempre en consonancia con las determinaciones de la Campaña Europea de Ciudades y Pueblos Sostenibles.
En orden a la consideración de los BIENES NATURALES COMUNES, los falangistas asumimos los objetivos de Aalbörg en lo tocante a la gestión racional de los recursos naturales: reducción del consumo primario de energía, amentar la parte correspondiente a energías renovables y limpias, mejora de la calidad del agua y políticas racionales de consumo y ahorro de la misma, cuidado de la biodiversidad, así como una mejora de la calidad del aire y del suelo.
En orden al CONSUMO Y ELECCIÓN DE ESTILOS DE VIDA RESPONSABLES, los falangistas nos mostramos partidarios de los objetivos de la Carta, sobre todo en lo referente al diseño y promoción de medidas de consumo responsable de energía, evitar y reducir los residuos, campañas de reutilización y reciclaje, así como en lo concerniente a la sostenibilidad de los procedimientos de compra y producción.
En orden a la PLANIFICACIÓN Y DISEÑO URBANO, se muestran objetivos plenamente coincidentes con nuestra línea política en orden a esta materia, ya que nos mostramos partidarios de la regeneración de áreas abandonadas o desatendidas, de un urbanismo responsable, de una conservación adecuada de los cascos antiguos -así como del estilo propio de cada municipio- mediante el establecimiento de normas urbanísticas tendentes a esta conservación, y a la aplicación de medios sostenibles de diseño y de construcción, investigando las innovaciones tecnológicas y arquitectónicas que fueren conducentes a esos fines.
En orden a la MOVILIDAD Y A LA REDUCCIÓN DEL TRÁFICO, apostamos por un incremento del transporte público, así como por el retorno de los hábitos saludables del paseo o de la bicicleta, desarrollando un plan de reducción gradual del transporte motorizado privado y de fomento de alternativas al mismo.
En orden a la ACCIÓN LOCAL PARA LA SALUD, nos pronunciamos por la elaboración de un plan estratégico de salud en cada municipio, que englobe todas las facetas de esta cuestión: preventivas o asistenciales.

En orden a una ECONOMÍA LOCAL ACTIVA Y SOSTENIBLE, coincidimos plenamente con la necesidad de motivar la creación de empleo a nivel local, la colaboración con las empresas locales en orden al establecimiento de buenas prácticas empresariales, fomento del mercado local o regional y promoción de un turismo local sostenible.
En orden a la IGUALDAD SOCIAL Y JUSTICIA, los falangistas se pronunciarán por la formación de comunidades integradoras y activas, que tomen medidas de reducción de la pobreza, acceso equitativo a los servicios públicos, educación, oportunidades de empleo, acceso a una Vivienda digna, y todo ello bajo el escudo protector de un plan adecuado de seguridad ciudadana.
Estos son, en esencia, los Compromisos de Aalbörg con los que los falangistas mostramos absoluta coincidencia. En nuestros programas, declaraciones programáticas y manifiestos, tanto a nivel local como estatal, nos pronunciaremos por los criterios del desarrollo sostenible, asumiendo los objetivos marcados por las Conferencias Europeas sobre Ciudades Sostenibles. La Falange cree que la Europa futura camina hacia criterios de sostenibilidad conforme a lo previsto en estos Compromisos y, en consecuencia, los estima deseables y plenamente incorporables a nuestra acción revolucionaria.