La Coctelera

Categoría: PUNTOS PROGRAMÁTICOS.

PUNTOS FALANGISTAS SOBRE LA REPÚBLICA, LA ORGANIZACIÓN DEL ESTADO Y LOS SERVICIOS PÚBLICOS.

LA FALANGE (FE) postula una España REPUBLICANA, proponiendo un REFERÉNDUM VICULANTE con una sola y terminante pregunta al pueblo español, consistente en si desea una monarquía o una república como forma de Estado, sin más cuestiones añadidas. Los falangistas propugnamos una profunda investigación sobre el patrimonio de la Familia Real, realizando una AUDITORÍA INDEPENDIENTE sobre la totalidad de sus ingresos, actuaciones financieras y participaciones mercantiles nacionales y extranjeras. Proponemos la creación de un COMITÉ NACIONAL DE ACTUACIÓN SOBRE LA FAMILIA REAL que, a la luz de los resultados obtenidos, elabore un Documento de Conclusiones al objeto de someter esta cuestión económica al conocimiento de todos los ciudadanos, tanto a título individual como de sus colectivos y entidades políticas, sociales y sindicales. Propugnamos medidas expropiatorias sobre este patrimonio, así como las reformas legislativas que permitan un ALZAMIENTO DE LA IMPUNIDAD JUDICIAL del, hasta ahora, Jefe del Estado.

LA FALANGE (FE) entiende que la REPÚBLICA es el cauce natural de las aspiraciones transformadoras mantenidas por los sectores sociales españoles políticamente concienciados, y propugna el establecimiento de esta forma de Estado como marco idóneo de las nuevas instituciones nacionalsindicalistas. En este sentido, los falangistas del Siglo XXI recogemos la antorcha de los falangistas que nos han precedido en la acción revolucionaria, considerando a la Monarquía como una institución socialmente desfasada, políticamente inoperante, económicamente insolidaria y moralmente injusta.

LA FALANGE (FE) propugna una ABSOLUTA DESCENTRALIZACIÓN DEL ESTADO basada en la atribución de mayores competencias a las Corporaciones Municipales y Sindicales. Los falangistas entendemos que la descentralización española no culmina con mayores transferencias competenciales a las Comunidades Autónomas, ya que ese proceso tan sólo conduce a la sustitución de una Administración por otra. Los falangistas entendemos que debe procederse a una descentralización de base, basada en el incremento de facultades municipales y sindicales, órganos representativos que, en el futuro, configurarán el núcleo de la organización administrativa del Estado Falangista.

LA FALANGE (FE) postula una España UNIDA EN LA SOLIDARIDAD, coordinando los medios humanos y materiales necesarios para un crecimiento económico armónico y compensado entre sus distintos ámbitos territoriales. Los falangistas proponemos un FONDO ESTATAL DE DESARROLLO que, tendente a corregir los desequilibrios territoriales existentes todavía en nuestra Patria, esté integrado por una suma no inferior al 0,5% del PIB. Este fondo se destinará, dentro del marco de la efectividad real del principio de solidaridad interterritorial, a la creación de planes de inversión en nuestras zonas menos desarrolladas, a los efectos de conseguir su aproximación económica con las zonas más desarrolladas de España.

LA FALANGE (FE) propugna un MUNICIPIO independiente y soberano dentro del marco de cumplimiento pleno del principio de subsidiaridad, y teniendo en cuenta su consideración esencial de espacio de participación política. En este sentido, propugnamos una reforma de la Ley Reguladora de bases del Régimen Local, a los efectos de amplíar las competencias locales, al tiempo que se diferencian y definen en relación al resto de las instituciones del Estado. Los falangistas preconizamos una suficiente financiación de los municipios, al objeto de que puedan desarrollar sus actuaciones de forma correcta en el ámbito de sus competencias. Para ello, propugnamos una nueva Ley de Haciendas Locales que determine, con la debida exactitud, las cantidades que el Municipio debe percibir por la vía de la aportación estatal directa, por la vía de la aportación directa de la administración autonómica y en concepto de recursos propios. A estos efectos, los falangistas propugnamos la creación de un FONDO AUTONÓMICO DE DESARROLLO MUNICIPAL, por el cual las Comunidades Autónomas puedan conceder fondos a los Ayuntamientos que lo soliciten para el desarrollo de sus proyectos municipales de nuevas infraestructuras. Asimismo, y fruto de esta estrecha colaboración con la Administración Autonómica, fomentaremos la suscripción de acuerdos de contenido financiero entre esta Administración y los distintos Ayuntamientos de su ámbito geográfico.

LA FALANGE (FE) entiende que el Estado debe reservar una parte de sus ingresos anuales y destinarla al desarrollo de los Municipios Españoles. Esta participación de los Ayuntamientos en los ingresos debe realizarse a través de dos grandes ejes reguladores: de un lado, la creación de una RESERVA FINANCIERA ESTATAL OPERATIVA que, partiendo de un porcentaje no inferior al 40%, vaya disminuyendo en fases progresivas y determinadas, hasta terminar en una cantidad cifrada en el 20% del ingreso total, teniendo esta última carácter anual; y, de otro, impulsando los acuerdos de cooperación financiera entre las tres Administraciones del Estado.

LA FALANGE (FE) entiende necesario el establecimiento, de manera terminante y expresa, del PRINCIPIO DE AUTONOMÍA MUNICIPAL PRESUPUESTARIA, por razón del cual los Ayuntamientos, dentro del ámbito de sus competencias legítimas, son libres de establecer sus propios Presupuestos con arreglo a las leyes, sin interferencias o limitaciones de ninguna clase. Intímamente conectados con el anterior principio, las reformas legislativas deben inspirarse en los principios de suficiencia, equidad, autonomía y responsabilidad fiscal.

LA FALANGE (FE) propugna una AUSENCIA DE CONDICIONAMIENTO en las transferencias económicas realizadas por otras administraciones a los Municipios, si bien pueden admitirse subvenciones concretas para fines concretos, siempre que razones urgentes, o de simple interés general, aconsejen dotarlas de este carácter concreto y determinado. A estos efectos, se hace necesario un mayor control de los Ayuntamientos sobre los distintos planes estatales o comunitarios tendentes a financiar obras de infraestructura en nuestros Pueblos y Ciudades: fijar prioridades dentro de estas necesidades, así como establecer cuantías suficientes.

LA FALANGE (FE) propugna un fortalecimiento del SECTOR PÚBLICO, oponiéndose a las actuales tendencias privatizadoras de determinados servicios ciudadanos. Los falangistas concebimos el sector público desde la doble perspectiva estatal y municipal, dependiendo de la naturaleza y características de los mismos, sin olvidar la posibilidad de que, en la España futura que estamos propugnando, sean los Sindicatos quienes asuman algunos de estos servicos públicos. Por esta razón, nos oponemos frontalmente al Acuerdo General de Comercio de Servicios de la OMC, suscrito en aras de una privatización de los servicios esenciales. Nos pronunciamos en favor de una lucha inequívoca de las distintas Administraciones en aras de un incremento en la calidad de estos servicios públicos, enmarcada esta lucha en el principio máximo de defensa prioritaria del interés general y de la igualdad de trato de los ciudadanos. En este sentido, propugnamos CONSEJOS SECTORIALES de control y gestión de los servicios públicos, mediante la incorporación de los sectores sociales, políticos y sindicales interesados en su gestión directa y en el control de la buena marcha de los mismos.

LA FALANGE (FE) propone la creación de una MESA NACIONAL DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS, así como de distintas Mesas Territoriales, integrada por representantes de los Consejos de los distintos Servicios Públicos, y ello a los efectos de regular y controlar el funcionamiento, la calidad y las eventuales mejoras de los mismos, con especial incidencia en los aspectos técnicos, medioambientales y, lógicamente, económicos. Estos aspectos deberían recogerse en un ESTATUTO DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS, comprensivos de los derechos mínimos de carácter esencial disfrutados por los ciudadanos en relación a dichos servicios.

LA FALANGE (FE) propone una nueva regulación de la CONTRATACIÓN PÚBLICA, regulando este importantísimo sector de forma tal que se refuercen los mecanismos de información y control ciudadano sobre esta clase de contratos, y entendiendo que el principio general de transparencia en la contratación es la única garantía frente a la corrupción y a la falta de probidad en la gestión de esta importante cuestión pública.

PROPUESTAS FALANGISTAS SOBRE CIUDADANÍA Y PARTICIPACIÓN POLÍTICA.

LA FALANGE (FE) defiende una VÍA REVOLUCIONARIA HACIA UNA TRANSFORMACIÓN DE LA SOCIEDAD, basada en el principio de ser los derechos fundamentales básicos, de carácter político, social o cultural, de EXIGENCIA DIRECTA a los poderes públicos, los cuales deben garantizar su plena efectividad y cumplimiento. Los falangistas creemos en una profundización del contenido de nuestros derechos democráticos, los cuales deberían de dejar de tener un contenido meramente formal o enunciativo para convertirse en realidades concretas y precisas, tanto a título individual como colectivo. Consideramos una burla al ciudadano la existencia de grandilocuentes enunciaciones de derechos mientras que, en la práctica, resultan totalmente ignorados, restringidos o vulnerados sus derechos a la cultura, a la vivienda o al trabajo. Los falangistas creemos en la PERSONA como base fundamental de todo sistema político, dotado de obligaciones y deberes para con la colectividad, pero también investido de un núcleo fundamental de derechos inalienables y efectivos. Partiendo de la persona, como sujeto de derechos y deberes, se articula el proyecto político falangista.

LA FALANGE (FE) propone la apertura de un PROCESO DE DESARROLLO DEMOCRÁTICO de nuestros derechos y libertades ciudadanos, no solamente mediante la estructuración de mecanismos de plena efectividad de los mismos, sino mediante una formulación clara y terminante de nuestras obligaciones y cargas cívicas. Los falangistas creemos que este proceso ciudadano debe trasladarse a los poderes públicos, a través de un proceso de RENOVACIÓN DEMOCRÁTICA caracterizado por una aplicación indiscutible de los principios de legalidad, igualdad, transparencia y participación ciudadana en la adopción de decisiones de ámbito público. Debemos avanzar firmemente hacia instrumentos de AUTOGESTIÓN, no sólo en lo concerniente a la vida laboral o profesional, sino de los asuntos públicos de naturaleza directa y vecinal.

LA FALANGE (FE) propugna una extensión de las formas de IMPLICACIÓN CIUDADANA en los asuntos públicos, mediante el fomento de los CAUCES ASOCIATIVOS Y PARTICIPATIVOS mediante la asignación de ayudas y suficientes fondos públicos para su adecuado desarrollo. Los falangistas peleamos por un nuevo modelo de ciudadano consciente de los problemas que afectan a nuestra sociedad, e implicado en sus posibles soluciones mediante un trabajo responsable dentro de entidades colectivas. Una figura de CIUDADANO absolutamente alejada de los parámetros actuales -salvo honrosas excepciones- de desinterés individual por los problemas inherentes a la participación. Los falangistas estimamos que las actuales tendencias asociativas deben merecer no sólo el respeto, sino la protección de los poderes públicos. A los efectos de alcanzar estos objetivos, debe procederse a una profundísima reforma de la legislación de asociaciones, facilitando la creación de las mismas y adaptando sus formas legales a las modernas peculiaridades del fenómeno asociativo. Entendemos que el marco ideal de desarrollo de estos fines sociales se encuentra en el entorno municipal: en cada Municipio, debe existir una oficina de fomento del asociacionismo, mediante ell establecimiento de canales adecuados de información sobre trámites administrativos, posibles formas, búsqueda de subvenciones y demás factores necesarios para la constitución y normal funcionamiento de estas entidades participativas.

LA FALANGE (FE) propugna una transformación revolucionaria de la Sociedad española tomando como base los instrumentos políticos conducentes al establecimiento de una real y efectiva DEMOCRACIA PARTICIPATIVA. En este sentido, propugnamos reformas legislativas tendentes al fortalecimiento de los mecanismos de consulta vinculante, así como el establecimiento, con carácter municipal, de distintas instituciones participativas de cogestión y, en último término, de autogestión de los asuntos ciudadanos. Los falangistas propugnamos una simplificación de los trámites necesarios para la iniciativa legislativa popular, haciéndola más factible mediante la flexibilización de sus actuales requisitos. Los falangistas entendemos que deben extenderse, en la medida de lo posible y dentro del actual régimen político, los mecanismos de participación, propugnando para ello una profunda REFORMA DE LA LEGISLACIÓN ELECTORAL tendente a garantizar una mayor proporcionalidad en las distintas cámaras de representación existentes en España, tanto en aquellos extremos para los que no se necesita una reforma constitucional -mejora del índice proporción entre diputados y población, aumento del número de diputados al máximo de cuatrocientos y demás medidas análogas- como a aquellos que necesitarían una reforma de nuestra norma superior.

LA FALANGE (FE) propugna una ampliación del papel ciudadano en la gestión y gobierno de determinados organismos que, al día de hoy, son exclusivos de los representantes de los partidos políticos. Es necesario otorgar PROTAGONISMO CIUDADANO a estas labores de gestión. Los distintos agentes sociales deben participar en organismos tales como el Consejo General del Poder Judicial, Tribunal Constitucional o RTVE, y ello por medio de sucesivas reformas legislativas que permitan el acceso de entidades asociativas ciudadanas a estos órganos rectores básicos del Estado.

LA FALANGE (FE) postula un incremento de la INFORMACIÓN CIUDADANA en la actuación administrativa, creando para ello los mecanismos informativos adecuados sobre los principios de fácil acceso y de incorporación de las nuevas tecnologías a estos medios. Los falangistas creemos que este deber de información puede agilizarse desde los propios Municipios, habilitando oficinas de información al ciudadano desde las cuales pudiera informarse a los vecinos no sólo de las materias que son propias de cada Ayuntamiento, sino de la totalidad de sus derechos y deberes de carácter administrativo. Propugnamos la existencia de una OFICINA DE INFORMACIÓN AL CIUDADANO con delegación en la totalidad de los Municipios españoles.

LA FALANGE (FE) propugna una profunda reforma legislativa en lo tocante a los procedimientos de impugnación y RECURSO DE LOS ACTOS de las distintas Administraciones, entendiendo que deben amplíarse las posibilidades procesales de actuación de los ciudadanos en aquellos procedimientos judiciales que, frente a la Administración, competan a la defensa de sus derechos legítimos. En este sentido, estimamos necesaria una extensión legislativa del concepto de interesado, defendiendo una mayor cobertura legal al ciudadano frente a los actos de la Administración que, de una forma u otra, puedan vulnerar o restringir estos derechos.

LA FALANGE (FE) postula un proyecto político caracterizado por el abandono gradual de las formas anticuadas de participación política, basadas en el protagonismo exclusivo de los Partidos Políticos, y su sustitución por otros cauces de PARTICIPACIÓN POLÍTICA DIRECTA. Los falangistas proponemos una renovación de los actuales usos democráticos de participación, y postulamos un MODELO DEMOCRÁTICO basado en instituciones de participación directa, tales como el Municipio o el Sindicato, incorporando al ciudadano a la gestión directa de los asuntos vecinales o laborales que le son propios.

LA FALANGE (FE) postula un PACTO NACIONAL CONTRA LA CORRUPCIÓN, en el que las fuerzas políticas, sociales y sindicales articulen los mecanismos de control del poder con arreglo a los principios de legalidad y de ética en el ejercicio de un cargo público. Los falangistas creemos que debe ser aprobado un CÓDIGO DE ÉTICA POLÍTICA, en el que queden establecidos, de forma clara y terminante, las obligaciones de todas las personas que resulten elegidas para el ejercicio de un cargo público, con especial incidencia en la declaración inicial de patrimonio y demás medidas de naturaleza análoga. Asimismo, luchamos por el establecimiento de mecanismos de control de las actuaciones bancarias e industriales respecto a las fuerzas políticas, estableciéndose una COMISIÓN NACIONAL DE INVESTIGACIÓN que verifique, de forma periódica, el sistema de créditos y subvenciones concedidos a los partidos políticos, sus condiciones, régimen de cobro y desarrollo de los mismos. Los falangistas entendemos que constituye una vergüenza nacional el sistema flexible de cobro de estos créditos, en comparación con la dureza y rigidez que es aplicada al conjunto ciudadano y empresarial.

CONJUNTO DE PROPUESTAS FALANGISTAS PARA EL FOMENTO DE LA AGRICULTURA NACIONAL.

LA FALANGE (FE) propugna con fuerza el viejo sueño falangista de la REFORMA AGRARIA, declarando plenamente vigente el esquema ideológico y organizativo ya enunciado por José Antonio en 1.935. Mientras no sea posible, por medio de una ACCIÓN SINDICAL REVOLUCIONARIA, la transformación radical del campo español, los falangistas proponemos una serie de medidas meramente coyunturales, tendentes a la mejora de las condiciones humanas y productivas de la agricultura nacional. Los falangistas del Siglo XXI seguimos creyendo, con la fuerza de antaño, en el ya tradicional axioma falangista de LA TIERRA PARA EL QUE LA TRABAJA, y postulamos la adquisición de la titularidad de las extensiones agrarias y de sus medios de producción por parte del agricultor español, por medio de los Sindicatos que canalizarán las iniciativas sociales y económicas de la acción revolucionaria en el mundo rural.

LA FALANGE (FE) hará valer el peso de España en Europa para una profunda transformación de la Política Agraria Común (PAC), en el sentido de tratar de orientar la política agraria europea sobre las bases del PRINCIPIO DE SOBERANÍA ALIMENTARIA y reafirmación de los valores sociales y económicos del mundo rural. España debe ser capaz de producir todo lo que consume, al menos en un índice adecuado de susbsistencia digna. Los falangistas nos mostramos en contra de las políticas de uniformización del pago único, ya que la agricultura española es varíada y heterogénea, así como de la ampliación de los porcentajes de recorte obligatorio, la cual constituye un verdadero lastre al valor de nuestras exportaciones. Los falangistas creemos firmemente en la estructuración de POLÍTICAS DE INTERVENCIÓN en la regulación del mercado, dentro del marco de una política agraria europea de carácter social y dinámico. En este sentido, los falangistas estamos en la misma línea ideológica, ya postulada por otras fuerzas sociales y políticas de naturaleza agraria, sobre la necesidad de propugnar una mayor sencillez en el sistema de condicionalidad, y siempre teniendo como fundamento la fijación de objetivos concretos, así como de postular la existencia de límites máximos a las ayudas directas en función del activo agrario. Los falangistas defendemos una congelación de las cuotas lácteas a partir del año 2.015, y rechazamos la tendencia europea de aumento generalizado de estas cuotas.

LA FALANGE (FE) entiende que no es posible homogeneizar un modelo único de agricultura social y sostenible, dado el factor varíado y plural que, de manera ancestral, ha tenido la agricultura española. En este sentido, propugnaremos nuevos modelos de comercialización agraria carcaterizados por una participación plena y directa de los trabajadores del sector en la totalidad de la cadena económica agrícola y, en especial, en la determinación de los precios agrícolas. Los falangistas propugnamos la creación de un CONSEJO NACIONAL ECONÓMICO AGRARIO, el cual tenga por misión fundamental la adaptación del valor del producto a los costes de producción, renta de los trabajadores, interés de los consumidores y demás circunstancias concurrentes en el proceso productivo agrario. Este Consejo estaría integrado, en un primer momento, por todas las fuerzas sociales, sindicales y políticas implicadas, como paso previo a la total sindicalización de las políticas agrarias mediante una vía estrictamente revolucionaria.

LA FALANGE (FE) propugna una verdadera REFORMA FISCAL que afecte a los sectores productivos agrícolas y ganaderos, mediante una revisión absoluta del sistema de módulos en la fiscalidad relativa a estos ámbitos de la vida nacional, debiendo el Estado adoptar una posición beligerante frente a la grave crisis del sector. Toda ayuda es poca para paliar los efectos devastadores de lustros de política económica agraria errática y mendicante. Los falangistas deben postular un mantenimiento de los precios justos y un descenso de los costes de producción. Dentro de este marco de fomento estatal de un clima económico propicio en la producción agraria, estimamos indispensable la implantación del gasóleo profesional en el sector. Asimismo, estimamos viable una profunda reforma en materia de SEGUROS AGRARIOS, posibilitando y fomentando formas de aseguramiento colectivo dentro de un mismo municipio a los solos efectos de abaratar sus costes.

LA FALANGE (FE) propugna el establecimiento de MEDIDAS RESTRICTIVAS DE LAS IMPORTACIONES de productos agrarios procedentes de terceros países. Los falangistas pretenden desarrollar un mayor control sanitario y cualitativo, en defensa no sólo de nuestros productores agrarios, sino de la generalidad de los consumidores españoles. Propugnamos el establecimiento de férreas medidas de comprobación y control, a los efectos de constatar la adecuación del producto importado a las distintas normativas aplicables de la Unión Europea.

LA FALANGE (FE) se pronuncia a favor de la profundización en la investigación y desarrollo de proyectos de AGRICULTURA ECOLÓGICA, investigando métodos adecuados de disminución del denominado efecto invernadero en las producciones agrarias, así como de la positiva contribución de determinadas producciones agrícolas como sumidero de carbono. En este sentido, fomentaremos las AYUDAS DE TRANSFORMACIÓN de métodos de producción agraria obsoletos y contaminantes, fomentando aquellos que contribuyen a ser un sumidero de carbono y limitando aquellas de las que emanen gases contaminantes. Los falangistas propugnamos la investigación y fomento de los cultivos ecológicos viables en todas sus formas de cultivo y explotación. Los falangistas postulamos una mejor utilización del AGUA durante todo el proceso productivo agrario y ganadero, resaltando su absoluto carácter social y comunal. Del mismo modo, y en aras de la debida protección que debe concederse a los medios tradicionales de cultivo, rechazamos el cultivo de variedades transgénicas, al menos mientras no queden suficiente analizados los eventuales efectos mediomabientales y sanitarios negativos de estos productos.

LA FALANGE (FE) se pronuncia en favor de una política integral de SEGURIDAD ALIMENTARIA, tanto en los productores del mundo rural como en la generalidad de los consumidores españoles. Mediantes políticas de información y apoyo en sus diversas facetas y ámbitos, debe informarse al productor acerca de la forma y normativa aplicable en materia de seguridad, subvencionar los adecuados cauces de producción con arreglo a la misma y divulgando, de forma extensa y comprensible, estas medidas al conjunto general de la población. El objetivo de esta política integral no es otro que la mejora de los hábitos de vida saludables de la población española, así como una elevación del nivel de confianza de la ciuadadanía en los alimentos nacionales.

LA FALANGE (FE) propugna una REVALORIZACIÓN DEL MUNDO RURAL mediante medidas que frenen su despoblación y abandono. Los falangistas propugnamos una auténtica vuelta al campo español mediante planes de recuperación de pueblos abandonados, proyectos de REPOBLACIÓN de determinados ámbitos territoriales mediante medidas de apoyo al asentamiento de agricultures jóvenes, fomento del empleo de la mujer en el mundo rural, renacimiento y estudio de las costumbres y tradiciones ancestrales de nuestro campo, planes de intervención y conocimiento del mundo urbano sobre el mundo rural, materializado en proyectos de acción social juvenil y universitaria sobre el mismo. Debemos contemplar al CAMPESINO ESPAÑOL no sólo como un mero productor de bienes y servicios, sino como el más firme depositario de firmes y antiguas tradiciones ancestrales -formas de vida unidas a la Historia de nuestro pueblo- pero también como el más capacitado agente de protección medioambiental y paisajística, a través de su intervención directa en el entorno natural. Los falangistas pretendemos el reconocimiento social del campesino español, y la mejora de su nivel de vida no sólo a un nivel meramente económico, sino cultural y asistencial.

LA FALANGE (FE) apoyará las formas jurídicas de EXPLOTACIÓN COMUNAL del mundo agrario, por medio del establecimiento de cooperativas y sociedades mercantiles similares. Los falangistas apoyaremos las experiencias consistentes en la búsqueda de formas de vida comunitaria en el mundo rural, defendiendo cuantos experimentos colectivizadores tiendan a racionalizar la explotación económica agraria mediante la agrupación de los pequeños propietarios rurales en entidades jurídicas y sociales superiores de mayor entidad. Asimismo, propugnamos un reforzamiento de las propiedades comunales de carácter MUNICIPAL a los efectos apuntados

LA FALANGE (FE) acabará decididamente con las prácticas de NUEVA ESCLAVITUD practicadas por empresarios agrarios sin escrúpulos, consistentes en la contratación irregular de trabajadores extracomunitarios en las explotaciones agrícolas. A estos efectos, potenciaremos los mecanismos de Inspección de Trabajo en el mundo rural en estrecho contacto con las Administraciones de jurisdicciones convergentes, a los efectos de ejercer un mayor control sobre estas formas inhumanas de empleo. Propugnamos un endurecimiento de las penas por estas actuaciones, así como la inexcusable necesidad de CONTRATACIÓN REGULAR para el desempeño del trabajo agrario asalariado. Los falangistas defendemos el establecimiento de cupos sectoriales, y la posterior contratación de trabajadores extracomunitarios en el país de orígen, regulando adecuadamente su entrada y residencia en España. Debemos terminar con esas situaciones sociales de verdaderos campamentos ambulantes de ciudadanos extranjeros en situación irregular que vagan por España en función de las distintas temporadas agrícolas en las que serán requeridos sus servicios temporales.

NO AL ABORTO

FE/LA FALANGE propugna POTENCIAR LA VÍA DE LA ADOPCIÓN COMO ALTERNATIVA AL ABORTO. Los falangistas estamos luchando por la definitiva ERRADICACIÓN del aborto en España, a través de medidas legislativas eficaces que, por una parte, lo prohiban pero, por otra, ofrezcan a las mujeres distintas alternativas de actuación. Dentro de este marco de frontal oposición y de planteamiento de vías alternativas de actuación, hemos contemplado interesantes iniciativas al respecto adoptadas por algunos países europeos. Básicamente, se trata de potenciar la vía de la ADOPCIÓN como alternativa al aborto. Distintas asociaciones de apoyo a las mujeres embarazadas han pedido potenciar en España la vía de la adopción como alternativa al aborto, y apuestan por aplicar políticas similares a la iniciada por el Gobierno Holandés. Esta vía alternativa está fundamentada en la puesta en marcha de extensas CAMPAÑAS DE INFORMACIÓN dirigida a la mujer embarazada: a través de estas campañas, se difunden entre este colectivo los datos necesarios para poner en marcha el procedimiento adoptivo del propio hijo, a los efectos de evitar que la mujer aborte. Conrado Jiménez, Presidente de la Asociación MADRINA, ha asegurado que "Si una de cada diez mujeres que aborta dieran a su hijo en adopción, resolveríamos el problema de la adopción en España, y los padres no tendrían que acudir al extranjero para buscar niños".

Los falangistas creemos que no bastan las modificaciones legislativas que desemboquen en la ilegalización de la interrupción voluntaria del embarazo. Es necesario acompañar estas medidas legislatvas con políticas sociales sencillas y eficaces y, en este sentido, potenciar la vía de la adopción se nos revela como la más sencilla y contundente. Según distintas fuentes consultadas, en España se producirán alrededor de 107.000 abortos este año, y el número de adopciones es de cerca de 10.000 anuales, la mayoría de ellas adopciones internacionales. Comparando ambas cifras, puede comprobarse lo acertado de tal medida. En otro orden de cosas, y en un aspecto meramente económico, la adopción resulta más barata al Estado que el crimen abortivo.

CONJUNTO DE MEDIDAS FISCALES FALANGISTAS.

LA FALANGE (FE) defiende una profunda REFORMA FISCAL en tanto en cuanto no se alcanza una estructura nacionalsindicalista del Estado. La Falange trae una nueva y profunda reedistribución de la riqueza, en parte motivada por la toma de la titularidad de los medios de producción por los trabajadores, así como con la correlativa casi totalidad desaparición del salario como base retributiva del trabajo. En tanto en cuanto llegan estas nuevas formas de tributación motivadas por el hecho revolucionario, los falangistas proponemos un mayor control fiscal sobre las grandes empresas y, al mismo tiempo y de forma subsiguiente, una menor presión fiscal sobre las clases menos favorecidas y con un nivel más bajo de ingresos. Los falangistas creemos que debe pagar más quien más tiene, afirmación que constituiría una obviedad si no fuera porque, muy a menudo, es olvidada a raíz de las prácticas capitalistas de rapacidad y opacidad finaciera y fiscal.

LA FALANGE (FE) es partidaria de la primacía de los impuestos directos sobre los indirectos. Fiscalidad progresiva que siempre debe recaer sobre el que más tiene ya que, sólo de esta forma, el sistema impositivo podrá convertirse en un efectivo instrumento de igualdad. Por esta razón, los falangistas nos mostramos contrarios a la supresión del IMPUESTO SOBRE EL PATRIMONIO, si bien contemplando la posibilidad de aumentar la cuantía del mínimo exento. Lejos de flexibilizar la presión sobre los grandes patrimonios nacionales, entendemos necesaria la creación de nuevas figuras impositivas que tiendan a hacer contribuir, todavía más, a los grandes capitales en la financiación de los gastos públicos. En este sentido, los falangistas somos también partidarios de las nuevas tendencias fiscales consistentes en la creación de un nuevo IMPUESTO SOBRE LOS GRANDES PATRIMONIOS, aplicable a las personas físicas o jurídicas que obtengan ingresos por encima de una suma que sería determinada por la Ley que estableciera dicho impuesto. En este sentido, y en la línea de los grandes partidos nacionales que proponen la creación de esta figura impositiva, entendemos que debería aplicarse a los ingresos superiores a los cien mil Euros al año, si bien se contemplaría un amplio catálogo de exenciones, siempre y cuando el sujeto pasivo contribuyera de otras formas posibles al sostenimiento de la economia nacional: creación de empleo, inversión en sectores empresariales de innovación y desarrollo o cualesquiera otras que vengan a influir directamente en la creación de riqueza en España.

LA FALANGE (FE) se pronuncia en favor de la redacción de una relación de productos de naturaleza esencial sobre los cuales se aplicaría, de manera inmediata, una REDUCCIÓN DEL TIPO DEL IVA, el cual quedaría cifrado en un aproximado 3%. Propugnamos una simplificación del IRPF, aceptando las propuestas que cifran en tres los tramos del Impuesto, si bien estableciendo un amplio régimen de exenciones, para todos los ciudadanos que perciban menos de qince mil Euros anuales, y rebajas vía deducción de la cuota a distintos colectivos a los que uge, de forma perentoria, incentivar fiscalmente, tales como mujeres o jóvenes en primer empleo.

LA FALANGE (FE) se pronuncia en favor del establecimiento de un IMPUESTO ESPECIAL SOBRE LA SALIDA DE REMESAS FUERA DEL TERRITORIO NACIONAL, el cual grave las constantes salidas de efectivo que, del sistema monetario europeo, se están produciendo por medio del fenómeno migratorio. Es necesario concienciar a estos trabajadores sobre la necesidad de adoptar una mayor implicación financiera en el sostenimiento de la economía nacional, terminando con la actual situación de toma el dinero y corre generado por estas salidas de efectivo. Del mismo modo, es preciso acentuar el contro fiscal sobre las empresas de cambio y envíos, exigiendo requisitos rigurosos para su legal funcionamiento.

LA FALANGE (FE) preconiza la INSPECCIÓN FISCAL EXHAUSTIVA DE LAS GRANDES EMPRESAS así como de las grandes operaciones financieras, y ello por medio de un mayor aprovechamiento de los avances tecnológicos y de su aplicación en los distintos servicios de inspección. Aumento de la presión fiscal sobre los grandes patrimonios y control de las plusvalías, incorporando los avances tecnológicos a los servicios de Inspección. Los falangistas pedimos una inmediata AUDITORIA de carácter público e independiente sobre las Cuentas de los Partidos Políticos. De manera paralela, exigimos una exhaustiva Inspección de Hacienda sobre las mismas. Es preciso terminar con esa sensación de impunidad que tiene la opinión pública española acerca de las cuestiones financieras que afectan a los grandes partidos españoles. Investigar hasta el final, de forma independiente y concienzuda, las relaciones económicas surgidas entre las entidades financieras y los partidos políticos, con especial detalle en todo lo relativo a los créditos concedidos, sistema de condiciones pago y condonación.

LA FALANGE (FE) es partidaria de la implantación progresiva, y en un tiempo que no debería exceder de esta legislatura, de la idea de PRESUPUESTOS PARTICIPADOS, a través de la cual los ciudadanos decidirán el destino que debe darse a un porcentaje de las sumas en las que consistan los Presupuestos de cada ejercicio sucesivo. Los falangistas entendemos que el ámbito municipal es el entorno ideal de aplicación de esta forma de participación ciudadana en los asuntos públicos, proponiendo un porcentaje máximo inicial del 40% sobre el total presupuestado. Los ciudadanos decidirán sobre el destino de estas cantidades bien a través de mecanismos de democracia directa basados en consultas vinculantes, bien por medio de sus órganos de representación vecinal: mesas, asociaciones, consejos sectoriales, asambleas o medios análogos. Es necesario introducir la posibilidad ciudadana de decidir qué quieren hacer con el dinero que ingresan en las arcas del Estado. Al menos con parte de él.

PROPUESTAS FALANGISTAS PARA LA MEJORA DEL SISTEMA NACIONAL DE SALUD.

LA FALANGE (FE) propugna una SANIDAD PÚBLICA sólida, eficaz, gratuita y fuertemente vinculada al conjunto de la ciudadanía. Los falangistas rechazamos el sistema de privatizaciones que, en este sector esencial, se ha propugnando desde diversos foros y estamentos. Muy al contrario, propugnamos un INCREMENTO DEL GASTO SANITARIO PÚBLICO y una coordinación suficiente entre las Administraciones actuantes, a los efectos de dotar de una mayor operatividad al sistema sanitario. Diagnósticos más rápidos y contratación de más especialistas.

LA FALANGE (FE) entiende que la nacesaria coordinación entre las actuales Administraciones con competencia en materia de sanidad debería de desembocar en la EXTENSIÓN DE LAS POSIBLES PRESTACIONES, incrementar los programas preventivos y formativos, número de profesionales de la salud por paciente, garantizar la prestación de atención primaria en todo el territorio nacional, establecer compromisos institucionales de plazos máximos, al objeto de terminar con las bochornosas listas de espera, extensión al régimen nacional de cobertura de todos los aspectos relativos a la salud bucodental, y establecer un PLAN URGENTE DE LIMITACIÓN DEL GASTO FARMACEÚTICO, mediante la profundización en las obligaciones de recetas de genéricos y a través de un mayor control sobre las actuaciones comisionistas de las grandes empresas farmaceúticas. Los falangistas propugnamos una mayor transparencia y un control público del gasto farmaceútico.

LA FALANGE (FE) entiende la Sanidad Pública como un DERECHO DE LOS TRABAJADORES, dada la directa financiación que, de la misma, se realiza a través de las correspondientes retenciones. Es por esta razón que luchamos por un indiscutible PRINCIPIO DE GRATUIDAD de la totalidad de las prestaciones médicas y farmaceuticas. Los falangistas entendemos que no puede quedar sin cobertura ninguna prestación, ya que el estado debe cubrir las necesidades íntegras de la población en materia de salud.

LA FALANGE (FE) se pronuncia en favor de un TIEMPO MÍNIMO DE ATENCIÓN AL PACIENTE que no podrá ser inferior a veinte minutos. Asimismo, debería establecerse un tiempo de visita después de una llamada, y siempre en casos no revestidos del carácter de urgencia, no inferior a las quince horas. Los falangistas estimamos necesaria una mayor atención profesional del médico, y propugnamos el establecimiento de una obligación de REVISIÓN ANUAL de historia clínica. Se debe clarificar e insistir en el derecho del paciente a la libre elección de profesional médico y regular, de forma clara y terminante, el derecho a la SEGUNDA OPINIÓN. Mejora, en todo caso, de los canales de comunicación e INFORMACIÓN del paciente por parte de los profesionales sanitarios.

LA FALANGE (FE) propugna el estudio y aprobación de un PLAN NACIONAL DE SANIDAD RURAL, que potencie la infraestructura sanitaria en el mundo rural, mediante la creación de nuevos Centros de Salud, el establecimiento de equipos móviles de asistencia y consulta, la determinación de rutas de salud de estos equipos móviles -los cuales deberían desarrollar su actividad recorriendo constantemente un conjunto preestablecido de municipios- y la extensión de los servicios de urgencias de veinticuatro horas a aquellos pueblos que, a pesar de su volumen de población, todavía no gozan de esa clase de atención médica.

LA FALANGE (FE) se pronuncia por la reformulación de un PLAN NACIONAL DE SALUD, a través de las conclusiones obtenidas por la reapertura de un debate social y político acerca de las condiciones de nuestro Sistema de Salud. Todos los ciudadanos, a título individual o colectivo, deben participar en el desarrollo de nuestro sistema sanitario. Las distintas Administraciones, los agentes sociales y las entidades representativas políticas, ciudadanas y sindicales no sólo deberían opinar acerca del régimen sanitario que queremos, sino también intervenir en el oportuno desarrollo del Plan en las distintas fases de eventual ejecución del mismo. Los instrumentos de participación popular en la salud deben recoger las sugerencias y aspiraciones de los distintos sectores de la población española, e instar un Plan de Calidad basado en la EVALUACIÓN CONTÍNUA del sistema de salud, con intervención de todos los sectores que intervienen en el mismo. A estos efectos, propugnamos la formación de MESAS DE SALUD a nivel local, provincial, autonómico y nacional. Con independencia de ello, debe instituirse la figura del DEFENSOR DEL PACIENTE, dotándola de los medios humanos, materiales y legislativos oportunos para el adecuado ejercicio de su labor.

LA FALANGE (FE) estima como imperativo moral de primera magnitud la realización de esfuerzos que, por parte de nuestro Sistema de Salud, sean tendentes a la atención de aquellos sectores sociales más dignos de PROTECCIÓN Y CUIDADO: cánceres, mayores, niños, parkinson, alzheimer y demás dolencias análogas. En este sentido, propugnamos la extensión del Servicio de Geriatría a cada Área Sanitaria, con especial cuidado en el desarrollo asistencial dentro del medio rural. Nuestros mayores se merecen atención especializada de primer orden y, para ello, debe incrementarse el número de profesionales de la salud especializados en estas materias específicas dentro de nuestro sistema sanitario público.

LA FALANGE (FE) se pronuncia en favor de un concepto PREVENTIVO de salud, instituyendo por esta razón cursos y seminarios de carácter periódico en todos los sectores sociales y profesionales españoles tendentes a lograr la educación ciudadana en hábitos de vida saludables, plan integral de atención a la mujer, enfermedades de transmisión sexual, acoso psicológico en el trabajo, prótesis, seguridad alimentaria, salud e higiene en el trabajo, adicciones, anorexia y bulimia, revisiones y chequeos periódicos de detección temprana, conflictos medioambientales y salud, violencia doméstica a niños, mujeres y ancianos, alcoholismo, tabaquismo y toxicomanías y demás materias en las que, de forma constante y metódica, puedan elaborarse planes de prevención a nivel nacional. A estos efectos, los falangistas propugnamos la creación de oficinas o gabinetes informativos en todos los Municipios, al objeto de constituir puntos estables de información sobre todas estas materias.

LA FALANGE (FE) propugna la IGUALDAD en el trato sanitario cualquiera que sea la Comunidad Autónoma en la que el mismo se preste. Por esta razón, entendemos indispensable la potenciación del Consejo Interterritorial, a los efectos de coordinar adecuadamente las garantías de homogeneidad de las prestaciones entre las distintas Comunidades Autónomas. Del mismo modo, el Consejo Interrerritorial deberá intervenir en todas aquellas cuestiones que afecten al funcionamiento del sistema Nacional de Salud, no sólo en lo tocante a la necesaria igualación de prestaciones, sino en lo concerniente al régimen de personal, condiciones laborales y demás circuntancias que afecten a los medios humanos y materiales del sistema.

CONJUNTO DE PROPUESTAS FALANGISTAS SOBRE EDUCACIÓN, INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO.

LA FALANGE (FE) se pronuncia por el fortalecimiento de una EDUCACIÓN PÚBLICA de calidad. Todos los españoles deberán tener acceso a una educación superior pública de carácter estrictamente gratuíto. Para ello, el Estado deberá contar con un incremento en recursos educativos materiales y humanos, así como formular una extensión de la política actual de becas. Defendemos la gratuídad de la educación infantil -hasta los tres años de edad- creando nuavas plazas al objeto de adecuar la oferta educativa a la demanda existente. Los falangistas propugnamos una reforma integral de los Planes educativos, en el sentido de lograr una formación integral de la persona en los principios básicos de la participación ciudadana, la solidaridad nacional y el conocimiento de nuestra Historia, además de elevar la cualficación académica de nuestros estudiantes. En este sentido, propugnamos la retirada de la polémica Ley de Educación para la Ciudadanía, porque pretende educar a los escolares españoles en los valores caducos de una progresía anticuada y reaccionaria.

LA FALANGE (FE) se pronuncia a favor de la EDUCACIÓN PÚBLICA incrementando el establecimiento de centros en nuevas zonas de extensión urbana, así como el número de plazas existentes tanto en el régimen general como en la Formación Profesional, Educación Especial y Educación Infantil. Nos pronunciamos por un evidente principio de prioridad y preferencia de la enseñanza pública, y por una supresión progresiva del sistema de centros concertados: un solo sistema de educación pública y pleno derecho de los centros privados a desarrollar su actividad lectiva. Los falangistas entendemos que es necesario una MAYOR COBERTURA DEL SISTEMA DE BECAS, así como una coordinación de las distintas Administraciones en esta materia. Propugnamos la gratuidad del material escolar, con independencia del nivel de renta de la familia del alumno, así como una mayor asignación presupuestaria en aquellas zonas que, al inicio de la legislatura, fueran determinadas como de mayor fracaso o absentismo escolar. Asimismo, estimamos necesaria la culminación de los distintos programas de dotación informática de nuestros Centros Escolares, aumentando en los posible el número de ordenadores por alumno. Todos los españoles tienen derecho a recibir una educación básica, amplíando para ello el sistema de becas y realizando reformas legislativas que permitan flexibilizar el horario laboral con la eventual asistencia a clase de un trabajador: posibilidad de becas provistas de asignación mensual que permitan completar los estudios de bachillerato y ciclos de grado medio.

LA FALANGE (FE) se rebela contra el progresivo sentimiento de inevitabilidad que, del fracaso escolar, se tiene en los distintos sectores oficiales de la comunidad educativa. Es necesario destinar medios, planes de actuación y medidas imaginativas que tiendan a erradicar este factor perjudicial de nuestra Educación Nacional. Todo esfuerzo del estado será poco en esta imperiosa tarea de ERRADICAR EL ABSENTISMO Y EL FRACASO ESCOLAR.

LA FALANGE (FE) proclama el inalienable derecho de los escolares españoles a recibir un contenido educativo veraz e independiente, absolutamente alejado de los intereses partidarios y demás particularismos excluyentes. Los estudiantes españoles tienen pleno derecho a ser educados en el RESPETO A LOS VALORES CULTURALES HISPÁNICOS, debiendo constituir este respeto la primera piedra de un nuevo concepto de unidad nacional, y sin perjuicio del estudio de las particularidades culturales de cada Comunidad Autónonoma. Los poderes públicos intervendrán decididamente en aquellos espacios educativos de contenido nacionalista y excluyente, los cuales han sido fomentados por distintos gobiernos autonómicos, sustituyendo este modelo educativo por un sistema adaptado a las necesidades impuestas por un nuevo concepto educativo nacional y popular.

LA FALANGE (FE) propugna la aprobación de un nuevo PLAN NACIONAL DE ESTUDIO, con la doble finalidad de superar los defectos apreciados en el último Informe Pisa y de ofrecer a los alumnos españoles una visión amplia y completa, por medio de las materias correspondientes, de la Historia de España, de su cultura y de los valores de unidad nacional y de solidaridad entre sus hombres y sus tierras. Los falangistas propugnamos una EDUCACIÓN NACIONAL, que otorgue prevalencia a los principios espirituales dentro de la comunidad, y que esté destinada a la formación integral de nuestros escolares. Culto a nuestra Historia y a sus Hombres, y aplicación práctica de lo que nos legaron a la España de hoy. Vuelta a la importancia de los estudios clásicos y fomento de la lectura y escritura. Cultivo sistemático del deporte, dotando a esta asignatura de una importancia esencial dentro del Plan. Planes de Estudio presididos por los valores de la igualdad, de la solidaridad y de la participación.

LA FALANGE (FE) propone un EXAMEN OBLIGATORIO PARA LOS ESCOLARES EXTRANJEROS que estudien en Centros Españoles, al objeto de constatar el grado de comprensión y asimilación de los principios constitucionales, morales y ciudadanos españoles. Seguimiento detallado en los Centros respectivos de estos alumnos de manera individualizada, a los efectos de evitar la creación de bolsas de marginalidad en nuestros Centros educativos. Constitución de una Inspección Especial de seguimiento del alumno extranjero, a los efectos no sólo de seguir el desarrollo educativo del concreto estudiante de forma individualizada, sino de poner su educación académica en relación a su entorno familiar o social.

LA FALANGE (FE) propugna una enseñanza real de los IDIOMAS en la Escuela Española, conseguida a través de una doble dirección: en primer lugar, reformando los Planes de Estudio al objeto de subsanar las posibles deficiencias observadas en esta materia y, en segundo lugar, concertar estancias formativas de nuestros estudiantes en países extranjeros de entorno cultural no hispánico. Los falangistas creemos en el establecimiento de períodos de estancia en países no hispánicos dentro de la doble dirección no sólo de los alumnos españoles en esos países, sino de los estudiantes extranjeros en España. Estructuración desde el poder público de un programa completo de INTERCAMBIOS CULTURALES en familias tanto de los países extranjeros como del nuestro. Estas estancias formativas serán asimismo extensibles a planes de formación del profesorado, estableciéndose similar turno rotario en este caso que en el de los alumnos.

LA FALANGE (FE) propugna planes de estancia formativa anual de los alumnos españoles en países del entorno cultural HISPANOAMERICANO, siendo extensibles estos planes de estancia también a los alumnos hispanoamericanos en España. Por medio de estas estancias formativas anuales, los alumnos de nuestro entorno cultural tenderán a conocer nuestro común legado histórico, y el desarrollo político y cultural de sus respectivos países en relación al conjunto de la Comunidad Hispánica. En todo caso, y a iniciativa del Estado Español, propugnaremos una política educativa común para la totalidad de nuestro entorno cultural. Un sólo Plan de Estudio en todo el mundo hispanoamericano y, asimismo, un solo sistema de becas y ayudas financieras al estudio.

LA FALANGE (FE) propugna una mayor dotación presupuestaria para la EDUCACIÓN ESPECIAL, con especial incidencia en educación para sordos, mudos o sordomudos. En este sentido, propugnamos el establecimiento y consolidación de unidades especiales de seguimiento educativo a estudiantes discapacitados, así como la adaptación de programas y exámenes a las peculiariades propias de cada nivel de discapacidad. Los falangistas creemos que deben de desaparecer las barreras también dentro de la comunidad educativa, especialmente a través de la ayuda pública concedida a los padres de los alumnos en esta situación.

LA FALANGE (FE) se pronuncia en favor del reconocimiento social a la función docente, otorgando al MAESTRO la consideración profesional que merece su trabajo dentro de la comunidad escolar. Los falangistas propugnamos un gran acuerdo sindical, alcanzado entre todos los Sindicatos del Sector, que defina los derechos y obligaciones del Maestro, sus condiciones laborales, jubilación, salarios y demás extras de contenido económico, planes de formación continuada, números máximo y mínimo de alumnos, apoyo psicológico o médico a su labor, participación el Consejos Escolares y demás puntos de notoria trascendencia para este específico y esencial sector profesional español. El Maestro debe recuperar el prestigio y la autoridad moral perdidas, a través de medidas de carácter económico y social tendentes a dignificar su función pedagógica.

LA FALANGE (FE) se muestra partidaria de un sistema de Centros Escolares regidos por los CONSEJOS ESCOLARES integrados por representantes de todos los sectores de la comunidad educativa. Los falangistas creemos que, también en este sector específico, deberá fomentarse la participación de sus miembros en las distintas tareas de autogestión de los distintos Centros. Nos pronunciamos decididamente por el principio de plena independencia en la gestión de cada Centro Escolar, los cuales deberán trabajar en estrecha comunicación con las Corporaciones Municipales a las que correspondan. Mayor participación, independencia en la gestión y estrecha colaboración con el Municipio serán los tres ejes básicos del funcionamiento de los Centros Escolares.

LA FALANGE (FE) aspira a una UNIVERSIDAD NACIONAL Y POPULAR de carácter público y de funcionamiento participativo y democrático, a la que puedan acceder todos los españoles con el único límite de sus propios méritos académicos. Entendemos que es necesario reabrir el debate social en torno a los sistemas más adecuados de acceso a la Universidad, pronunciándonos por un sistema mixto de evaluación continuada y de exámenes previos en contraposición al actual sistema irracional de selectividad. Los falangistas creemos que es necesario adaptar la oferta de plazas universitarias a las verdaderas necesidades del mercado de trabajo español, evitando en lo posible la actual saturación de títulos y revalorizando, correlativamente, el verdadero sentido académico y profesional de los mismos. Asimismo, luchamos por una extensión del sistema de BECAS y ayudas al alumnado universitario en todos sus niveles (incluyendo postgrado y máster) surgidos a raíz del modelo universitario contemplado en la Declaración de Bolonia, a los efectos de lograr su equiparación con el resto de países de nuestro entorno.

LA FALANGE (FE) propugna la suscripción de tratados internacionales que, en materia educacional, contribuyan a la creación de un espacio universitario común con los países hispanoamericanos. Becas y ayudas de carácter supranacional, publicaciones y medios de difusión comunes a la comunidad hispana, planes de investigación y desarrollo y un nuevo régimen simplificado de convalidación profesional. Entendemos que la creación de este espacio docente HISPANOAMERICANO constituye el núcleo de formación de las clases profesionales que han de luchar por el estrechamiento de nuestros lazos políticos y culturales.

LA FALANGE (FE) propugna una absoluta colaboración del mundo estudiantil, en todas sus ramas, con las facetas del TRABAJO EN BENEFICIO DE LA COMUNIDAD que los estudiantes puedan realizar en tiempo programado a esos efectos. Los estudiantes colaborarán activamente en el voluntariado social, repoblación forestal, recuperación de pueblos, así como en todas aquellas actuaciones que tengan por finalidad el acercamiento del mundo académico a las realidades sociales de España, y ello por medio de programas oficiales de acción directa. Los estudiantes tienen el deber de colaborar en la subsanación de todas estas carencias nacionales.

LA FALANGE (FE) estima como una labor nacional prioritaria la de dotar a la Universidad de medios materiales y humanos suficientes para equiparar el nivel docente al de los mejores entornos universitarios de nuestro área cultural. Los falangistas estimamos necesaria una financiación pública de planes de investigación, como labor universitaria de contenido fundamental. En este sentido, creemos que los referidos planes de investigación deben ser desarrollados en el ámbito universitario, si bien en estrecha colaboración con las áreas empresariales privadas y públicas, y siempre con la debida coordinación de las Administraciones interesadas. Es necesario vincular a todos los elementos universitarios en los referidos Planes de I+D. A tales efectos de coordinación y control, los falangistas propugnamos la creación de una MESA NACIONAL DE INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO encargada de la adecuada evaluación de los proyectos, de la coordinación entre las instituciones afectadas y de la información al ciudadano de los extremos relativos al desarrollo de estos proyectos.

LA FALANGE (FE) propugna un aumento de los recursos dedicados a INVESTIGACIÓN MÁS DESARROLLO (I+D) hasta alcanzar un porcentaje ideal de 3% del PIB hasta el año 2.012. Los falangistas estimamos indispensable la reformulación de un Plan Nacional de Investigación y Desarrollo, mediante una actuación coordinada de las distintas Administraciones Actuantes y de los sectores económicos y empresariales implicados, y fijando como objetivos básicos del mismo el aumento de la productividad y la correlativa elevación de las condiciones de trabajo de los trabajadores españoles. Asimismo, estimamos necesaria la realización de Planes Parciales de I+D, los cuales tendrían por finalidad la actualización de los sectores productivos existentes en ámbitos territoriales concretos del territorio nacional que necesiten un especial impulso público por razón de su alta tasa de desempleo o su inferior tasa de productividad. En este sentido, y en la medida que ello puede establecer un sólido marco normativo para la investigación española, propugnamos la aprobación de una LEY DE INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO, la cual venga a establecer las condiciones, forma y requisitos tanto de las actuaciones descritas como de su correlativo apoyo por parte de los poderes públicos.

LA FALANGE (FE) propugna el incremento en el personal dedicado a la Ciencia y a la Tecnología, no sólo el dedicado directamente a labores de investigación, sino también a labores de apoyo y coordinación, todos dotados de un mayor nivel salarial y de mejores condiciones físicas de trabajo.

LA FALANGE (FE) proclama el derecho de todo ciudadano español a la utilización de INTERNET en igualdad de precio y condiciones técnicas que el resto de los ciudadanos europeos. Los poderes públicos deben garantizar el acceso a la Red desde todos los Municipios españoles, y establecer instrumentos de conexión gratuíta desde espacios públicos y edificios oficiales. El Estado debe adoptar medidas, por sí o por medio de planes conjuntos europeos, al objeto de ir cerrando la brecha digital en los Municipios españoles del mundo rural. Los falangistas creemos que la utilización de internet por parte de los ciudadanos abre las puertas a nuevas posibilidades de participación vecinal en los asuntos públicos, siendo un mecanismo ideal para la profundización en facetas de democracia directa y consulta popular sobre asuntos políticos que le afecten de forma directa.

LA FALANGE (FE) se pronuncia por la profundización en los mecanismos de incremento de PRODUCTIVIDAD, en orden al desarrollo de tres clases de actuaciones: fomento de la cultura de la cultura de la innovación entre los sectores empresariales españoles, apoyo a la creación de empresas dentro de este contexto innovador y desarrollo de programas de formación y calidad tecnológica entre nuestros trabajadores. En este sentido, el Estado bonificará en las cuotas de la Seguridad Social a empresarios mujeres o jóvenes, reducción del IRPF para empresarios que apuesten por proyectos de alto contenido innovador o la simplificación de trámites legales y administrativos de funcionamiento empresarial.

CONJUNTO DE PROPUESTAS FALANGISTAS EN MATERIA DE VIVIENDA.

LA FALANGE (FE) considera el DERECHO A LA VIVIENDA como un derecho subjetivo y fundamental de los ciudadanos españoles, y no como el negocio de unos pocos. Siguiendo el mandato constitucional, las distintas Administraciones deberán formalizar políticas sinceras y eficaces tendentes a lograr la efectividad de este derecho. El derecho a la Vivienda, del que gozan todos los españoles, debe ser prioritario para concretos colectivos sociales, tales como los jóvenes, mujeres maltratadas, desempleados o ancianos. Para estos colectivos dignos de protección se reservará siempre un porcentaje suficiente de la oferta de vivienda pública. Estableceremos el principio de PREFERENCIA PARA LOS CIUDADANOS ESPAÑOLES en la adjudicación y adquisición de vivienda pública.

LA FALANGE (FE) considera prioritaria la redacción y aprobación de un PLAN NACIONAL DE VIVIENDA PROTEGIDA en virtud del cual, y a través de la acción coordinada de las distintas Administraciones competentes, se impulse la construcción de Viviendas de Protección Oficial en un número no inferior a un millón de Viviendas en un plazo de quince años. Este Plan deberá determinar objetivos de construcción que, posteriormente, serán desarrollados por las Administraciones oportunas dentro de sus respectivos Planes Urbanísticos. El destino de estas nuevas VPO se repartirá entre las dos posibles modalidades de venta o alquiler de las mismas, con arreglo a la proporción que determinen las disposiciones de desarrollo de este Plan Nacional. Asimismo, y como vía intermedia, se articularán instrumentos jurídicos sobre el inmueble a los efectos de formalizar contratos de alquiler con opción a compra.

LA FALANGE (FE) propugna una utilización social de la propiedad en materia de Vivienda, debiendo apoyar los poderes públicos el uso y utilización social de las VIVIENDAS VACÍAS, por medio de políticas que lleguen a imponer una carga fiscal a los propietarios en caso de especulación o abandono deliberado. Los propietarios podrán excluírse fácilmente de esta obligación fiscal siempre y cuando acrediten la concurrencia de determinados requisitos de habitabilidad o cuando, aún reconociendo que estos requisitos no se dan, cedan la Vivienda para su utilización no lucrativa o para su rehabilitación concertada. A estos efectos, los poderes públicos crearán, de forma coordinada, una Mesa Nacional de Viviendas Desocupadas, la cual ofertará las condiciones necesarias para el uso y rehabilitación de las mismas. Los falangistas se pronuncia por la VÍA EXPROPIATORIA en los casos de inmuebles notoriamente abandonados, así como en aquellos supuestos de utilización manifiestamente antisocial o especulativa.

LA FALANGE (FE) postula el principio de preferencia en la REHABILITACIÓN y mejora de las Viviendas ya existentes, frente a la expansión urbanística descontrolada que sufren muchos de nuestros Municipios. A estos efectos, deberán articularse los mecanismos necesarios para el establecimiento de planes de subvención a los propietarios de Viviendas que, de forma expresa, decidan acogerse a los mismos. De igual forma, deberán ser ayudadas las Empresas constructoras que decidan rehabilitar o mejorar en vez de construir. En esta cuestión, los falangistas nos pronunciamos por la aprobación estatal de un PLAN NACIONAL DE REHABILITACIÓN, con la doble finalidad de coordinar las distintas políticas existentes al respecto en las distintas Administraciones, así como habilitar mecanismos de crédito mediante la suscripción de acuerdos con entidades financieras a estos solos efectos.

LA FALANGE (FE) entiende el suelo como un recurso limitado y de primerísima utilidad social. Por esta razón, un mínimo del 50% del suelo disponible edificable en cada Municipio deberá ser reservado para la edificación de VIVIENDA PÚBLICA, y ello en atención a las circunstancias de oferta y demanda real de cada Municipio determinado. Como primera medida, y con carácter previo a la aprobación del Plan Nacional de Vivienda Protegida que propugnamos, entendemos tarea inexcusable la realización de un censo de suelo edificable en todo el territorio nacional -elaborado por medio de la acción coordinada de todas las Administraciones intervinientes- no concediéndose, mientras tanto, licencia de edificación alguna distinta de las ya concedidas. Los falangistas articularemos formas de adquisición de suelo público, incluso a través de la vía expropiatoria sin indemnización (en los casos de notoria actuación especulativa o abandono), y fomentaremos las prácticas municipales consistentes en la cesión gratuíta de suelo público para la construcción posterior de Viviendas en régimen de cooperativa.

LA FALANGE (FE) se pronuncia por el fomento de políticas públicas de fomento del ALQUILER DE VIVIENDAS, como alternativa a la compra de las mismas. Cada Ayuntamiento debe disponer de una Bolsa de Viviendas en Alquiler, actuando la Administración como intermediario entre el propietario y los arrendatarios definitivos, fijando las condiciones de acceso a estas Viviendas y de ayuda financiera a los gastos derivados de esta actividad (asesoramiento, fianza etc).