CONJUNTO DE PROPUESTAS FALANGISTAS EN MATERIA DE VIVIENDA.

LA FALANGE (FE) considera el DERECHO A LA VIVIENDA como un derecho subjetivo y fundamental de los ciudadanos españoles, y no como el negocio de unos pocos. Siguiendo el mandato constitucional, las distintas Administraciones deberán formalizar políticas sinceras y eficaces tendentes a lograr la efectividad de este derecho. El derecho a la Vivienda, del que gozan todos los españoles, debe ser prioritario para concretos colectivos sociales, tales como los jóvenes, mujeres maltratadas, desempleados o ancianos. Para estos colectivos dignos de protección se reservará siempre un porcentaje suficiente de la oferta de vivienda pública. Estableceremos el principio de PREFERENCIA PARA LOS CIUDADANOS ESPAÑOLES en la adjudicación y adquisición de vivienda pública.
LA FALANGE (FE) considera prioritaria la redacción y aprobación de un PLAN NACIONAL DE VIVIENDA PROTEGIDA en virtud del cual, y a través de la acción coordinada de las distintas Administraciones competentes, se impulse la construcción de Viviendas de Protección Oficial en un número no inferior a un millón de Viviendas en un plazo de quince años. Este Plan deberá determinar objetivos de construcción que, posteriormente, serán desarrollados por las Administraciones oportunas dentro de sus respectivos Planes Urbanísticos. El destino de estas nuevas VPO se repartirá entre las dos posibles modalidades de venta o alquiler de las mismas, con arreglo a la proporción que determinen las disposiciones de desarrollo de este Plan Nacional. Asimismo, y como vía intermedia, se articularán instrumentos jurídicos sobre el inmueble a los efectos de formalizar contratos de alquiler con opción a compra.
LA FALANGE (FE) propugna una utilización social de la propiedad en materia de Vivienda, debiendo apoyar los poderes públicos el uso y utilización social de las VIVIENDAS VACÍAS, por medio de políticas que lleguen a imponer una carga fiscal a los propietarios en caso de especulación o abandono deliberado. Los propietarios podrán excluírse fácilmente de esta obligación fiscal siempre y cuando acrediten la concurrencia de determinados requisitos de habitabilidad o cuando, aún reconociendo que estos requisitos no se dan, cedan la Vivienda para su utilización no lucrativa o para su rehabilitación concertada. A estos efectos, los poderes públicos crearán, de forma coordinada, una Mesa Nacional de Viviendas Desocupadas, la cual ofertará las condiciones necesarias para el uso y rehabilitación de las mismas. Los falangistas se pronuncia por la VÍA EXPROPIATORIA en los casos de inmuebles notoriamente abandonados, así como en aquellos supuestos de utilización manifiestamente antisocial o especulativa.
LA FALANGE (FE) postula el principio de preferencia en la REHABILITACIÓN y mejora de las Viviendas ya existentes, frente a la expansión urbanística descontrolada que sufren muchos de nuestros Municipios. A estos efectos, deberán articularse los mecanismos necesarios para el establecimiento de planes de subvención a los propietarios de Viviendas que, de forma expresa, decidan acogerse a los mismos. De igual forma, deberán ser ayudadas las Empresas constructoras que decidan rehabilitar o mejorar en vez de construir. En esta cuestión, los falangistas nos pronunciamos por la aprobación estatal de un PLAN NACIONAL DE REHABILITACIÓN, con la doble finalidad de coordinar las distintas políticas existentes al respecto en las distintas Administraciones, así como habilitar mecanismos de crédito mediante la suscripción de acuerdos con entidades financieras a estos solos efectos.
LA FALANGE (FE) entiende el suelo como un recurso limitado y de primerísima utilidad social. Por esta razón, un mínimo del 50% del suelo disponible edificable en cada Municipio deberá ser reservado para la edificación de VIVIENDA PÚBLICA, y ello en atención a las circunstancias de oferta y demanda real de cada Municipio determinado. Como primera medida, y con carácter previo a la aprobación del Plan Nacional de Vivienda Protegida que propugnamos, entendemos tarea inexcusable la realización de un censo de suelo edificable en todo el territorio nacional -elaborado por medio de la acción coordinada de todas las Administraciones intervinientes- no concediéndose, mientras tanto, licencia de edificación alguna distinta de las ya concedidas. Los falangistas articularemos formas de adquisición de suelo público, incluso a través de la vía expropiatoria sin indemnización (en los casos de notoria actuación especulativa o abandono), y fomentaremos las prácticas municipales consistentes en la cesión gratuíta de suelo público para la construcción posterior de Viviendas en régimen de cooperativa.
LA FALANGE (FE) se pronuncia por el fomento de políticas públicas de fomento del ALQUILER DE VIVIENDAS, como alternativa a la compra de las mismas. Cada Ayuntamiento debe disponer de una Bolsa de Viviendas en Alquiler, actuando la Administración como intermediario entre el propietario y los arrendatarios definitivos, fijando las condiciones de acceso a estas Viviendas y de ayuda financiera a los gastos derivados de esta actividad (asesoramiento, fianza etc).

