LA FALANGE (FE) propugna con fuerza el viejo sueño falangista de la REFORMA AGRARIA, declarando plenamente vigente el esquema ideológico y organizativo ya enunciado por José Antonio en 1.935. Mientras no sea posible, por medio de una ACCIÓN SINDICAL REVOLUCIONARIA, la transformación radical del campo español, los falangistas proponemos una serie de medidas meramente coyunturales, tendentes a la mejora de las condiciones humanas y productivas de la agricultura nacional. Los falangistas del Siglo XXI seguimos creyendo, con la fuerza de antaño, en el ya tradicional axioma falangista de LA TIERRA PARA EL QUE LA TRABAJA, y postulamos la adquisición de la titularidad de las extensiones agrarias y de sus medios de producción por parte del agricultor español, por medio de los Sindicatos que canalizarán las iniciativas sociales y económicas de la acción revolucionaria en el mundo rural.

LA FALANGE (FE) hará valer el peso de España en Europa para una profunda transformación de la Política Agraria Común (PAC), en el sentido de tratar de orientar la política agraria europea sobre las bases del PRINCIPIO DE SOBERANÍA ALIMENTARIA y reafirmación de los valores sociales y económicos del mundo rural. España debe ser capaz de producir todo lo que consume, al menos en un índice adecuado de susbsistencia digna. Los falangistas nos mostramos en contra de las políticas de uniformización del pago único, ya que la agricultura española es varíada y heterogénea, así como de la ampliación de los porcentajes de recorte obligatorio, la cual constituye un verdadero lastre al valor de nuestras exportaciones. Los falangistas creemos firmemente en la estructuración de POLÍTICAS DE INTERVENCIÓN en la regulación del mercado, dentro del marco de una política agraria europea de carácter social y dinámico. En este sentido, los falangistas estamos en la misma línea ideológica, ya postulada por otras fuerzas sociales y políticas de naturaleza agraria, sobre la necesidad de propugnar una mayor sencillez en el sistema de condicionalidad, y siempre teniendo como fundamento la fijación de objetivos concretos, así como de postular la existencia de límites máximos a las ayudas directas en función del activo agrario. Los falangistas defendemos una congelación de las cuotas lácteas a partir del año 2.015, y rechazamos la tendencia europea de aumento generalizado de estas cuotas.

LA FALANGE (FE) entiende que no es posible homogeneizar un modelo único de agricultura social y sostenible, dado el factor varíado y plural que, de manera ancestral, ha tenido la agricultura española. En este sentido, propugnaremos nuevos modelos de comercialización agraria carcaterizados por una participación plena y directa de los trabajadores del sector en la totalidad de la cadena económica agrícola y, en especial, en la determinación de los precios agrícolas. Los falangistas propugnamos la creación de un CONSEJO NACIONAL ECONÓMICO AGRARIO, el cual tenga por misión fundamental la adaptación del valor del producto a los costes de producción, renta de los trabajadores, interés de los consumidores y demás circunstancias concurrentes en el proceso productivo agrario. Este Consejo estaría integrado, en un primer momento, por todas las fuerzas sociales, sindicales y políticas implicadas, como paso previo a la total sindicalización de las políticas agrarias mediante una vía estrictamente revolucionaria.

LA FALANGE (FE) propugna una verdadera REFORMA FISCAL que afecte a los sectores productivos agrícolas y ganaderos, mediante una revisión absoluta del sistema de módulos en la fiscalidad relativa a estos ámbitos de la vida nacional, debiendo el Estado adoptar una posición beligerante frente a la grave crisis del sector. Toda ayuda es poca para paliar los efectos devastadores de lustros de política económica agraria errática y mendicante. Los falangistas deben postular un mantenimiento de los precios justos y un descenso de los costes de producción. Dentro de este marco de fomento estatal de un clima económico propicio en la producción agraria, estimamos indispensable la implantación del gasóleo profesional en el sector. Asimismo, estimamos viable una profunda reforma en materia de SEGUROS AGRARIOS, posibilitando y fomentando formas de aseguramiento colectivo dentro de un mismo municipio a los solos efectos de abaratar sus costes.

LA FALANGE (FE) propugna el establecimiento de MEDIDAS RESTRICTIVAS DE LAS IMPORTACIONES de productos agrarios procedentes de terceros países. Los falangistas pretenden desarrollar un mayor control sanitario y cualitativo, en defensa no sólo de nuestros productores agrarios, sino de la generalidad de los consumidores españoles. Propugnamos el establecimiento de férreas medidas de comprobación y control, a los efectos de constatar la adecuación del producto importado a las distintas normativas aplicables de la Unión Europea.

LA FALANGE (FE) se pronuncia a favor de la profundización en la investigación y desarrollo de proyectos de AGRICULTURA ECOLÓGICA, investigando métodos adecuados de disminución del denominado efecto invernadero en las producciones agrarias, así como de la positiva contribución de determinadas producciones agrícolas como sumidero de carbono. En este sentido, fomentaremos las AYUDAS DE TRANSFORMACIÓN de métodos de producción agraria obsoletos y contaminantes, fomentando aquellos que contribuyen a ser un sumidero de carbono y limitando aquellas de las que emanen gases contaminantes. Los falangistas propugnamos la investigación y fomento de los cultivos ecológicos viables en todas sus formas de cultivo y explotación. Los falangistas postulamos una mejor utilización del AGUA durante todo el proceso productivo agrario y ganadero, resaltando su absoluto carácter social y comunal. Del mismo modo, y en aras de la debida protección que debe concederse a los medios tradicionales de cultivo, rechazamos el cultivo de variedades transgénicas, al menos mientras no queden suficiente analizados los eventuales efectos mediomabientales y sanitarios negativos de estos productos.

LA FALANGE (FE) se pronuncia en favor de una política integral de SEGURIDAD ALIMENTARIA, tanto en los productores del mundo rural como en la generalidad de los consumidores españoles. Mediantes políticas de información y apoyo en sus diversas facetas y ámbitos, debe informarse al productor acerca de la forma y normativa aplicable en materia de seguridad, subvencionar los adecuados cauces de producción con arreglo a la misma y divulgando, de forma extensa y comprensible, estas medidas al conjunto general de la población. El objetivo de esta política integral no es otro que la mejora de los hábitos de vida saludables de la población española, así como una elevación del nivel de confianza de la ciuadadanía en los alimentos nacionales.

LA FALANGE (FE) propugna una REVALORIZACIÓN DEL MUNDO RURAL mediante medidas que frenen su despoblación y abandono. Los falangistas propugnamos una auténtica vuelta al campo español mediante planes de recuperación de pueblos abandonados, proyectos de REPOBLACIÓN de determinados ámbitos territoriales mediante medidas de apoyo al asentamiento de agricultures jóvenes, fomento del empleo de la mujer en el mundo rural, renacimiento y estudio de las costumbres y tradiciones ancestrales de nuestro campo, planes de intervención y conocimiento del mundo urbano sobre el mundo rural, materializado en proyectos de acción social juvenil y universitaria sobre el mismo. Debemos contemplar al CAMPESINO ESPAÑOL no sólo como un mero productor de bienes y servicios, sino como el más firme depositario de firmes y antiguas tradiciones ancestrales -formas de vida unidas a la Historia de nuestro pueblo- pero también como el más capacitado agente de protección medioambiental y paisajística, a través de su intervención directa en el entorno natural. Los falangistas pretendemos el reconocimiento social del campesino español, y la mejora de su nivel de vida no sólo a un nivel meramente económico, sino cultural y asistencial.

LA FALANGE (FE) apoyará las formas jurídicas de EXPLOTACIÓN COMUNAL del mundo agrario, por medio del establecimiento de cooperativas y sociedades mercantiles similares. Los falangistas apoyaremos las experiencias consistentes en la búsqueda de formas de vida comunitaria en el mundo rural, defendiendo cuantos experimentos colectivizadores tiendan a racionalizar la explotación económica agraria mediante la agrupación de los pequeños propietarios rurales en entidades jurídicas y sociales superiores de mayor entidad. Asimismo, propugnamos un reforzamiento de las propiedades comunales de carácter MUNICIPAL a los efectos apuntados

LA FALANGE (FE) acabará decididamente con las prácticas de NUEVA ESCLAVITUD practicadas por empresarios agrarios sin escrúpulos, consistentes en la contratación irregular de trabajadores extracomunitarios en las explotaciones agrícolas. A estos efectos, potenciaremos los mecanismos de Inspección de Trabajo en el mundo rural en estrecho contacto con las Administraciones de jurisdicciones convergentes, a los efectos de ejercer un mayor control sobre estas formas inhumanas de empleo. Propugnamos un endurecimiento de las penas por estas actuaciones, así como la inexcusable necesidad de CONTRATACIÓN REGULAR para el desempeño del trabajo agrario asalariado. Los falangistas defendemos el establecimiento de cupos sectoriales, y la posterior contratación de trabajadores extracomunitarios en el país de orígen, regulando adecuadamente su entrada y residencia en España. Debemos terminar con esas situaciones sociales de verdaderos campamentos ambulantes de ciudadanos extranjeros en situación irregular que vagan por España en función de las distintas temporadas agrícolas en las que serán requeridos sus servicios temporales.